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Papeles del Psicólogo es una revista científico-profesional, cuyo objetivo es publicar revisiones, meta-análisis, soluciones, descubrimientos, guías, experiencias y métodos de utilidad para abordar problemas y cuestiones que surgen en la práctica profesional de cualquier área de la Psicología. Se ofrece también como foro para contrastar opiniones y fomentar el debate sobre enfoques o cuestiones que suscitan controversia.

PAPELES DEL PSICÓLOGO
  • Director: Serafín Lemos Giráldez
  • Difusión: (Noviembre 2013)
         Media de difusión: 57.900 ejemplares
  • Periodicidad: Enero-Abril | Mayo-Agosto | Septiembre-Diciembre
  • ISSN: 0214 - 7823
  • ISSN Electrónico: 1886-1415
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Papeles del Psicólogo, 1992. Vol. (54).




CONVERSANDO CON PSICÓLOGOS DEL DEPORTE PROFESIONAL

A. Mancebo

PAPELES DEL PSICÓLOGO mantuvo esta charla con diversos profesionales, en la que se analizan la situación actual y las posibilidades de futuro de este ámbito Participan en ella: Emilio Lamparero Lázaro, ex-psicólogo del Albacete Balompié, Jesús García barrero, ex-psicólogo de la selección nacional de fútbol y psicólogo de Sporting de Gijón; Rosana Llames, psicóloga también de este último equipo y Javier Ramírez, director del primer laboratorio de psicología del Deporte en España (trabaja con deportistas de motociclismo, tenis, etc.).

PODEMOS comenzar, si os parece..., por el principio. ¿Cómo habéis empezado a trabajar en Psicología del Deporte?

Emilio Lamparero. - En base a las demandas de deportistas que practicaban deportes «individuales»: ciclismo, triatlón, tenis...

Desde hace muchos años me ha interesado el mundo del deporte en su práctica (balonmano esgrima ciclismo) y con ocasión de mi relación con deportistas jóvenes que han ido consiguiendo en cotas altas en la competición n deportiva he tenido la oportunidad de poder ofrecerles estrategias de corte «cognitivo-conductual» encaminadas a mejorar realizaciones o problemas que ellos mismos me iban verbalizando: intranquilidad antes de comenzar un campeonato, pérdida de confianza, errores cognitivos post-competición, pérdida de concentración en determinados momentos, etc.

Así comienzo de una forma totalmente experimental, hace ahora seis años, con integrantes de equipos de ciclismo afincados en Levante y cuyo domicilio familiar se encuentra en Albacete. Tras unas pocas estrategias cognitivas del tipo detección y detención de pensamientos irracionales, reestructuración cognitiva y entrenamiento de relajación, obtienen buenos resultados. A partir de ahí, y previa demanda, programamos prácticas de procesos ideomotores (práctica imaginada y aumento de concentración) y nos vamos afianzando hasta tener cierta seguridad que nos hace lanzarnos a otros deportes: tenis y triatlón.

La experiencia fue muy positiva y en base a ella fui requerido por el «Albacete Balompié» y muy especialmente por su entrenador Benito Floro, para preparar un programa de entrenamiento en Psicología Deportiva para el equipo de primera división y para s categorías inferiores del club. He de hacer notar que sin la motivación de Benito Floro por este tipo de entrenamientos hubiera sido muy difícil trabajar en el mundo del deporte profesional.

Rosana Llames. - Yo comienzo a trabajar en Psicología Deportiva en el año 1983 a través del Centro de Iniciación Técnico Deportiva (CITD) del Principado de Asturias. El estudio y la formación previas a la práctica directa partieron del interés que tanto Jesús como yo teníamos hacia ambas disciplinas. Por un lado, fuimos deportistas y mantuvimos una relación directa con el mundo del deporte y, por otro, profesionalmente fuimos psicólogos.

Jesús García Barrero. - Rosana ya ha contestado a nuestras motivaciones, que son las mismas, yo añadiré que comencé en esto a través de la Escuela Asturiana de Entrenadores de Fútbol.

Javier Ramírez. - En mi caso, pienso que era lo más lógico, yo jugaba a rugby ya antes de empezar la carrera y he continuado haciéndolo hasta hace un par de años en que abandoné la competición. Luego unir ambas cosas, deporte y Psicología, era lo más normal.

Después hubo un momento importante, sobre todo en lo referente a mi profesionalización en esta disciplina, que fue cuando conocí al que hoy es mi socio y amigo, Amador Cernuda. Juntos fundamos el primer Laboratorio de Psicología del Deporte en este país y comenzamos a viajar por todo el mundo para obtener información, comenzamos a «importar» materiales, traducir pruebas.... etc. Y de esto ya hace casi diez años.

Nos gustaría que nos comentaseis cómo son las relaciones con otros profesionales del mundo del deporte: medios, preparadores físicos, entrenadores...

Jesús. - En general, nuestra relación con otros profesionales con los que hemos trabajado o trabajamos es muy buena, tanto con entrenadores como con preparadores físicos, fisioterapeutas, médicos deportivos...En este sentido, es muy importante el trabajo continuado y en equipo, lo que favorece las relaciones. Desde nuestra experiencia, sí observamos que tenemos una mayor afinidad de criterios con médicos, preparadores físicos y fisioterapeutas.

Javier. - Yo pienso que las relaciones entre los profesionales que participamos en el desarrollo de los deportistas de competición, dependen como en cualquier otra actividad, más de la calidad humana de las personas que de otras cuestiones. Es decir, la persona inteligente, ante lo desconocido, se informa, se esfuerza en conocer lo que le es extraño y tras eso forma su opinión. E que se mediocre rechaza sin conocer y piensa que eres una amenaza para él, cuando la única amenaza es su inseguridad.

De cualquier modo, pienso que hay que tener un profundo respeto por la parcela profesional de cada uno de los componentes del equipo y colaborar en la consecución de un objetivo común con el máximo entusiasmo posible.

Emilio. - Yo creo que hay de todo. Personalmente, me considero muy afortunado por las relaciones realmente excepcionales dentro del «cuadro técnico» del Albacete. De cualquier modo, tengo que destacar la incertidumbre inicial del equipo médico ante la labor que un psicólogo viene a realizar en un equipo. Pero unas cuantas conversaciones distendidas sobre la función «no sanitaria» que vas a desarrollar y el no intrusismo, «tuvieron la culpa» de que los convenciera. La invitación a el equipo acaban por convencer al escéptico.

Quiero además destacar que los preparadores físicos son, en general, los más abiertos a este campo y se convierten de este modo en apoyos importantes para la labor a realizar.

En cuanto a las relaciones con los entrenadores existe alguna diversidad. Aquéllos que confían en el«genio» de cada deportista y vienen de ser deportistas «jubilados», no suelen admitir bien la relación de «especial confianza» que el psicólogo es capaz de mantener con los jugadores. Entonces suelen ver este proceso -por otra parte, esencial para el trabajo de entrenamiento en habilidades psicológicas- como un «robo afectivo» de la plantilla en su menoscabo.

Aquellos otros a los que les anima un principio educativo en su función (enseñar, corregir errores, mejora progresiva, etc.) acogen muy bien la colaboración del psicólogo y suelen respetar su opinión y apoyar su labor al mismo nivel que la preparación física.

¿Cómo creéis que os ven los deportistas. ¿qué imagen pensáis que tienen de vosotros?

Javier. - Creo que esta pregunta deberían responderla los deportistas... De todos modos, pienso que existen dos tipos de opiniones, las que proceden de deportistas y que no conocen lo que puede aportar la Psicología del deporte y las que proceden de los que trabajado con esta disciplina. Personalmente, no conozco a ningún deportista con los que he trabajado que tenga una opinión negativa del psicólogo, más bien al contrario y sobre todo, para mí es una gran satisfacción ver como en la mayoría de los casos cuando se extingue la relación profesional queda una buena relación personal.

Emilio. - Yo creo Javier que tienen la imagen de alguien al que no le has dado permiso y va a «meter en tu vida» o la del individuo que te va a contar «un rollo» y que, si te ven con él, la prensa puede murmurar que «no estás bien». Lógicamente, esta imagen no dista mucho de la que tiene el público en general.

Rosana. - Este tema hay que analizarlo por partes: los deportistas que trabajan con psicólogos deportivos tienen la imagen de un profesional más dentro del cuerpo técnico y lo consideran como algo que les aporta una valiosa ayuda. Los que han trabajado o trabajan con psicólogos no especializados en deporte no guardan un buen recuerdo de la experiencia. Es en estos casos donde generalmente surgen los problemas de rechazo a la figura del psicólogo y a la Psicología en general.

Jesús. - Habría además que mencionar a otro grupo que es el de los deportistas que no trabajan con especialistas en Psicología. Este grupo mantiene la duda, que en nuestra opinión, va pasando progresivamente del escepticismo a la expectación.

¿Y el público? ¿Qué idea pensáis que tiene de vuestro trabajo?

Emilio. - Podría comenzar a contestar pidiendo una puntualización. ¡Claro! ¿Qué público?

El «forofo» con niveles socioculturales medio-bajos se deja llevar por un cierto primitivismo o pensamiento mágico: si el equipo gana, el psicólogo es fundamental. Frases como: «¡Cómeles el tarro! » «¡A ver si los mentalizas bien para el domingo!» y un largo etcétera les he tenido que soportar con frecuencia. El «otro» público, informado, tiene la imagen de que, efectivamente, es una ayuda más que permite mejoras a medio y largo plazo del rendimiento deportivo y personal.

Jesús. - Creo que en ese sentido no se puede generalizar, depende de muchos factores, y fundamentalmente del deporte que se trate, ya que el público no es igual en todos los deportes. Por ejemplo, en el fútbol el público es muy crítico con todo el mundo (jugadores, entrenadores, directivos ...).

Rosana. - De todos modos, yo pienso que la opinión del público es menos preocupante para nosotros, puesto que generalmente son opiniones vertidas por desconocimiento de nuestro trabajo y, por tanto, se basan, la mayoría de las veces, en suposiciones erróneas.

Javier. - Yo creo que la visión que tienen es la que reciben fundamentalmente de los medios de comunicación y la que puedan tener por la influencia de otras áreas más conocidas, como la Psicología Clínica o la Psicología Educativa.

En el desarrollo de vuestro quehacer profesional cuáles diríais que son los obstáculos principales. ¿Cuáles son los problemas más importantes?

Rosana. - En primer lugar, la apropiación y, sobre todo, el mal uso de la parcela de entrenamiento psicológico por profesionales que no están capacitados para ello; y fundamentalmente, como ya mencionamos antes, los psicólogos que actúan sin una formación específica en Psicología del Deporte. En segundo lugar, la actitud reaccionaria de muchos profesionales del deporte que esconden, tras las críticas más infundadas, su bajo nivel de formación.

Actualmente, hay otro aspecto que en muchas ocasiones obstaculiza la labor que se está desarrollando: la mala difusión o difusión errónea que se hace de la Psicología del Deporte en algunos medios de comunicación.

Emilio. - Yo entiendo que hay dos grandes problemas. El primero es la escasez de tiempos para llevar a cabo lo planificado y la coordinación de entrenamientos con el preparador físico. Y ello se debe a que todavía los psicólogos estamos haciendo méritos en el deporte. Se le da una relevancia capital a la preparación física mientras que los tiempos dedicados a la preparación psicológica son los «sobrantes».

El segundo problema lo constituye la prensa que da mucho la «tabarra».

Javier. - Este tema es muy delicado inevitablemente hay que tocar temas como el intrusismo y lo que es peor: la competencia desleal.

Existen profesionales de otras áreas que no respetan tu parcela laboral y asumen el papel de pseudo-psicólogos, impidiendo en muchos casos que aumente la oferta laboral en esta especialidad.

Dentro de nuestra propia profesión existen sujetos que se «apuntan a un bombardeo» y que sin ninguna preparación ni experiencia aterrizan en esta disciplina sin rubor alguno, lo que es muy lamentable. Algunos deportistas me han contado a mí intervenciones deplorables. Incluso, y esto es triste, muchos de estos profesionales están amparados por instituciones oficiales.

De todas maneras, el tiempo y, sobre todo, los propios deportistas pondrán a cada uno en su sitio. Lo que sucede es que estamos en un momento importante y debemos ser especialmente cuidadosos en hacerlo bien...

Pensáis que estamos en un momento importante, ¿tenéis futuro a este ámbito de la psicología?

Javier. - Como acabo de decir veo un momento importante, ya que el mundo del deporte y la sociedad en general comienzan a entender nuestra participación en la consecución de logros deportivos y pienso que esto aumentará la demanda de profesionales. Por otra parte, empiezan a salir buenos profesionales con preparación específica y que marcan la diferencia, aquí tenemos el caso de Jesús, personalmente pienso que el fútbol español no debería prescindir de él, es un lujo...

Jesús. - ¡Muchas gracias! Aunque me parece que el nuevo seleccionador nacional no piensa lo mismo...

Yo creo que el futuro previsible para la Psicología Deportiva es conseguir la estabilidad dentro de las Ciencias del Deporte. Para ello considero necesario que deje de ser una «moda» (que puede ser lo que se la está considerando en muchos ámbitos), ya que esto conlleva excesivos peligros y una imagen poco profesional.

También es importante que exista una progresión cualitativa en las tres áreas de intervención: investigación, educación o pedagógica y la actuación directa.

Hay que tener en cuenta también que e factor económico es muy importante y que si los recursos económicos de un club, federación o demás entidades que subvencionan el deporte son limitados, los primeros que vamos fuera somos los psicólogos, ¿verdad?...

Emilio. - ¡Claro! Tenemos algunas reciente: pruebas de ello. Sin embargo, a pesar de las penas van existiendo alegrías cuando te vas enterando de que muchos deportes y deportistas acogen en su programa de entrenamiento la preparación psicológica. El futuro es muy prometedor.

Pero hace falta afianzar la línea futbolística que significan páginas y más páginas diarias. Faltan campañas institucionales (desde el colegio) que den a conocer a la opinión pública la función del psicólogo en general y del psicólogo en el deporte especialmente, para que no nos tengamos que desayunar con algún reportaje (que no se hizo) en alguna revista de moda, con la entrevista inventada por algún. periodista que vio una vez en una película americana a un psicólogo muy poco «motivador» que decía «sandeces».

Si os parece, para finalizar, podemos hacer un, repaso rápido del modo en que podría desarrollarse y avanzarse la Psicología del Deporte.

Rosana. - Lo hago yo por los dos y ahorramos tiempo.... con el permiso de Jesús.

R. - Para desarrollar este área hace falta fundamentalmente mejorar y aumentar la formación. Cuanto mejor y más selectiva sea la formación, más posibilidades de progreso. Como consecuencia de lo anterior, cuanto mejor estemos formados y reciclados los psicólogos deportivos mejores actuaciones se conseguirán a nivel profesional. No se puede observar la Psicología del Deporte como la gran panacea donde todo el mundo puede experimentar sin unos conocimientos mínimos necesarios o donde se puede admitir cualquier forma de actuación.

Javier. - Creo que hay que desarrollar fundamentalmente dos líneas. Por una parte, las instituciones y/o las organizaciones profesionales deberían dar a conocer aquello que podemos ofrecer, cuál es nuestra misión, etc., y contestar con contundencia algunas iniciativas que en varios niveles desprestigian o ridiculizan la profesión.

Por otra, como ha dicho Rosana, la formación de las nuevas generaciones que quieran dedicarse a esta disciplina debe ser exhaustiva, rigurosa y aplicada. Tanto Amador como yo recibimos casi todos los días consultas de jóvenes que quieren aprender y formarse en esta especialidad y no encuentran demasiadas oportunidades.

Emilio. - Yo coincido con mis compañeros en el tema de la formación especializada para los profesionales que vayan a dedicarse a esta tarea, hay que promocionar investigaciones en Psicología del Deporte a nivel institucional.

También ayudan bastante al desarrollo de este ámbito los medios de comunicación serios que dan a conocer experiencias en este área. Se trata de acabar con la vieja imagen del diván, la perilla y la pipa (con mis respetos) y sustituirla por el dinamismo de una ciencia positiva, tecnológicamente dotada, que satisface a la perfección las demandas que en su ámbito se puedan producir.

BENITO FLORO

Hay ciertos trabajos de «Psicología pardo» en el fútbol que cualquiera puede hacer, de hecho yo los he realizado. Pero lo que es el tratamiento de relajación, concentración, eliminación del estrés..., eso si no eres un Profesional no lo puedes hacer, no lo sabes hacer.

Con estas declaraciones realizadas a Papeles del Psicólogo, Benito Floro, entrenador del Real Madrid, se sitúa muy lejos de aquellos entrenadores autosuficientes, algunos en los más altos niveles, que al parecer poseen una ilimitada sabiduría en disciplinas diversas (preparación física, Medicina, Psicología). El argumento de «no hay presupuestos para rechazar a estos profesionales -entre los que se suele encontrar el psicólogo en primera fila- resulta poco convincente en el seno de unos clubes sociedades anónimas ahora, que cuentan en sus presupuestos con cifras de nueve ceros.

Benito Floro apoya decididamente la labor de los profesionales de la Psicología Deportiva, pues opina que es evidente que el factor mental es determinante en todas las demás actuaciones de una persona. Ya existe un psicólogo en el primer equipo y se está estudiando la posibilidad de contemplar este trabajo desde una perspectiva más global que incluya a todas las categorías del club. Según nos comentó, se ha elaborado un proyecto y están valorando los medios necesarios para llevarlo a cabo.

Una vez publicada la revista, el texto integro de todos los artículos se encuentra disponible en
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