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Diciembre , nº 86 , 2003 Copyright 2003 © Papeles del Psicólogo
ISSN 0214 - 7823

LA ENSEÑANZA DE LA PSICOLOGÍA EN EUROPA. UN PROYECTO DE TITULACIÓN EUROPEA (1)

José María Peiró (2)

Universidad de Valencia

En el presente trabajo se analizan los principales cambios que se vienen produciendo en el contexto de la Psicología como ciencia, disciplina académica y profesión en Europa. Se presta especial atención a los cambios que están planteándose en el marco de la convergencia hacia un Espacio Europeo de Educación Superior y a la problemática y oportunidades que suscita el objetivo de la UE al perseguir la libre circulación de los profesionales en Europa. Todo ello, tiene importantes repercusiones sobre la enseñanza de la Psicología y sobre su ejercicio profesional. Además, se ofrece la información básica y los principales resultados y propuestas formulados en dos proyectos financiados por el programa Leonardo de la Unión Europea. El primero, el proyecto "EuropsyT: A European Framework for Psychologists’ Training" ha tenido como objetivo principal formular un marco general para orientar el diseño y desarrollo de los curricula para la formación de los psicólogos profesionales en Europa. El segundo, el proyecto "EuroPsy: Developing an European Diploma of Psychology" persigue el establecimiento de un Diploma Europeo que acredite las competencias de los profesionales con el fin de hacer más transparente su cualificación en el ejercicio profesional, contribuyendo así a que la libre circulación y la garantía de calidad sean factores que se refuercen uno al otro. Por último se ofrecen algunas reflexiones sobre la situación de nuestro país y los retos que tiene planteados la Psicología en sus vertientes académica y profesional.

In this article the main changes taking place in the context of the science, academic discipline and the profession of Psychology in Europe are analysed. Special attention is paid to the changes taking place within the initiatives toward the creation of a common European Space for Higher Education and towards the promotion of the free circulation of professionals in Europe. These changes have clear implications on the teaching of Psychology and on its professional practice. Furthermore, updated and detailed information is provided on the results and proposals formulated in the results of the two Research projects carried out under the financial support of the EU Leonardo Program. The first project "EuropsyT: A European Framework for Psychologists’ Training" aims to formulate a general framework to guide the design and the development of the curricula for the training and education of psychologists across Europe. The second, the project: EuroPsy: Developing an European Diploma of Psychology" aims to establish a European Diploma ion Psychology to certify the qualification and competences for professional practice of Psychology in Europe. In this way these competences are more transparent and this is the way to facilitate the free circulation of the professional and of guaranteeing the quality of the services across countries. Finally, some considerations are made about the current situation on these issues and the challenges that academic and professional Psychology will have to face in a near future in Spain.

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Correspondencia: José María Peiró. Universidad de Valencia. Facultad de Psicología. Avda. Blasco Ibáñez, 21. 46010 Valencia. España. E_mail: Jose.M.Peiro@uv.es

EL NUEVO CONTEXTO DE LA PSICOLOGÍA EN EL SIGLO XXI

Actualmente se están produciendo fuertes transformaciones en la sociedad y en el mercado laboral que tienen importantes repercusiones sobre la estructura y funciones de las ocupaciones y sobre las demandas de la formación superior para el ejercicio profesional.

Los cambios en los sistemas sociopolíticos y en los modelos de sociedad son también relevantes. En concreto las transformaciones en los servicios sociales y la llamada "crisis" del Estado del bienestar plantea nuevos interrogantes sobre el futuro de las sociedades avanzadas.

Todos estos cambios tienen repercusiones significativas sobre el rol que puede desempeñar la Psicología como ciencia, disciplina académica y profesión en un futuro relativamente próximo. Durante las últimas décadas del siglo XX la Psicología ha encontrado un caldo de cultivo muy positivo en las sociedades democráticas, en las que se promueve la participación ciudadana y la calidad de vida en un contexto definido por el Estado del bienestar. En él, la Psicología ha jugado y sigue jugando un papel relevante y sus aportaciones, cada vez más demandadas, contribuyen al desarrollo de la calidad de vida, el bienestar personal y social, la integración de nuestras sociedades, la solidaridad, la reducción de las desigualdades y la participación democrática.

Ahora, bien, en los umbrales del Siglo XXI se están produciéndose cambios importantes en las realidades sociales y es necesaria una reflexión en profundidad acerca de las implicaciones que esos cambios pueden tener sobre el papel de la Psicología en los nuevos escenarios y las nuevas demandas (Peiró y Lunt, 2002).

Por otra parte, los cambios socio-económicos, demográficos y culturales son también importantes e inciden de forma significativa en el cambio de las ocupaciones. De forma general, se constata una tendencia hacia la difuminación de los límites que establecen la correspondencia entre las titulaciones y las profesiones, siendo cada vez más frecuente que en un mismo ámbito de actuación profesional confluyan varias titulaciones. A ello, esta contribuyendo la aparición de nuevas titulaciones académicas con clara orientación profesional y la desregulación del propio ejercicio profesional. En este marco, también las ocupaciones de la profesión del psicólogo se ven afectadas, aunque en muchos casos este impacto se ve moderado o reducido por la protección del titulo de psicólogo en un buen número de países europeos.

Por último, en el contexto de la Unión Europea, la progresiva convergencia hacia un Espacio Europeo de Enseñanza Superior, esta planteando nuevas cuestiones que inciden de lleno sobre el presente y el futuro próximo de la formación y el ejercicio profesional que también afectan de lleno a nuestra disciplina y profesión.

HACIA LA CONSTITUCIÓN DEL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y SUS IMPLICACIONES PARA EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA DE LA PSICOLOGÍA

En concreto, las actuaciones y planes relativos a la creación de un Espacio Europeo de Enseñanza Superior iniciada en los Acuerdos de la Sorbona (1998) y de Bolonia (1999), y actualmente asumidos por cuarenta países europeos, representan un cambio de gran magnitud sobre la formación de los profesionales en Europa. No solo está en revisión y rediseño la estructura de dicha formación y la unidad básica de medida, sino sobre todo su concepción (más orientada a promover las competencias profesionales). De hecho, estos cambios están requiriendo de los gobiernos y de las universidades adaptaciones muy sustanciales. Además, el objetivo de movilidad académica y profesional exige una mayor transparencia de lo que significan los títulos y las cualificaciones que en realidad acreditan.

Los cambios que con mayor frecuencia y rapidez se han analizado, diseñado y planteado han sido los de carácter estructural (la formación en dos ciclos o la determinación de una unidad de medida de la carga de trabajo de los estudiantes, el crédito europeo), los que facilitan la transparencia de los títulos (Documento de Acompañamiento al Título), o los que pretenden potenciar la movilidad y la calidad de las enseñanzas, así como su utilidad para facilitar la inserción profesional (orientación hacia las competencias profesionales). Sin embargo hay también unas transformaciones importantes, que pueden pasar desapercibidas en un primer análisis, pero que se encuentra e la base de todo el cambio. Nos referimos a la revisión de la concepción de la enseñanza y el aprendizaje universitario y sus finalidades y objetivos, habida cuenta de que esta formación ha pasado de ser privilegio de una elite a una formación de masas, convirtiéndose en las sociedades avanzadas en un instrumentos fundamental para la cualificación de los profesionales necesarios para el desarrollo y progreso económico y social.

Veamos algunas notas características de ese cambio. Se trata de una formación que persigue promover las cualificaciones para el ejercicio profesional y por ello, el diseño de los curricula no puede únicamente basarse en los inputs (componentes curriculares de la disciplina) sino que deben tomar en consideración también los outputs, es decir las cualificaciones y competencias requeridas en función de unos determinados estándares. En el caso de la Psicología, dichos estándares han de garantizar la cualificación y competencia para el ejercicio profesional no supervisado (es decir autónomo e independiente) de la profesión en alguno de los contextos más habituales en los que ésta se practica. Concretar estos estándares requiere una determinación de las competencias necesarias y su nivel adecuado. Estas exigencias representan un reto para la enseñanza de la Psicología y la definición de los perfiles profesionales en nuestro país.

Por otra parte, si la formación y el aprendizaje no puede limitarse a la mera transmisión y adquisición de conocimientos sino que ha de consistir en la adquisición y desarrollo de competencias científicas y profesionales, los procesos de enseñanza y sobre todo de aprendizaje que han de ponerse en juego son mucho más complejos y enriquecedores. Un trabajo que resulta de interés a la hora de comprender lo que son las competencias profesionales y sus concreciones en la profesión del psicólogo es el de Robert Roe (2002) de la Universidad de Mastricht "Qué hace competente a un psicólogo?", publicado en el número monográfico de 2002 del The European Psychologist dedicado a la Formación de los Psicólogos en Europa y cuya traducción se recoge en este número monográfico. Si tuviéramos que caracterizar brevemente un aprendizaje orientado a competencias lo haríamos del modo siguiente: se trata de un aprendizaje esforzado, inteligente y dedicado. Esforzado porque la adquisición de una determinada competencia y los conocimientos, destrezas y actitudes que la constituyen no se da sin esfuerzo. Esa adquisición encuentra resistencias, su aprendizaje requiere empeño y múltiples estrategias para superar las dificultades, y las imperfecciones en su progresiva adquisición. Pero además, exige del estudiante una aproximación inteligente para procurar su adquisición: es necesario el pensamiento crítico, conviene poner en juego determinadas actuaciones de aprendizaje para la solución de problemas, la consecución y uso de recursos, la elaboración conceptual, la capacidad de contextualizar conocimientos y destrezas, etc. Por ultimo requiere dedicación, no solo temporal, sino "entrega" e implicación en el "propio negocio".

LA LIBRE CIRCULACIÓN DE LOS PROFESIONALES EN EUROPA Y SUS IMPLICACIONES PARA EL EJERCICIO PROFESIONAL DE LOS PSICÓLOGOS

En lo que se refiere al ejercicio profesional también las demandas y roles están experimentando fuertes cambios. Las políticas europeas formuladas por el Consejo Europeo en Barcelona (marzo de 2002) para promover la libre circulación de los profesionales en una sociedad del conocimiento como estrategia para alcanzar mayor riqueza y niveles más elevados de equidad social y bienestar, plantean nuevos interrogantes y retos a las diferentes profesiones y ocupaciones.

En primer lugar, cabe constatar la gran diversidad de tradiciones en la formación y en el desempeño de las profesiones en los diversos países europeos. Esa diversidad se extiende a los distintos sistemas de reconocimiento de la competencia profesional y a las diferentes estrategias adoptadas para garantizar la calidad de los servicios profesionales. Si ello es así, las demandas actuales de libre circulación de los profesionales entre los países de la Unión Europea abre el reto de armonizar criterios para lograr unos mecanismos de reconocimiento de la competencia profesional entre los diferentes países que no deterioren los estándares y la calidad de los servicios que se ofrecen en ellos por las distintas ocupaciones y profesiones. Así pues, se convierte en una necesidad importante la consecución de unas titulaciones y unas certificaciones de competencias y cualificaciones "transparentes" en los distintos países de Europa.

En efecto, los niveles de exigencia de calidad para la práctica profesional en la actualidad son diferentes en diferentes países europeos. De todos modos, esas diferencias no provienen tanto de grandes discrepancias en cuanto a las concepciones teóricas y los criterios y estándares acerca los que deben ser. Son sobre todo el resultado de los diferentes niveles de protección legal del título y de las diferentes regulaciones y exigencias de calidad establecidas por las asociaciones y organizaciones profesionales. Existen países en los que el título y el ejercicio profesional de psicólogo no están protegido por ley, mientras que en otros lo están. Existen países en los que una vez adquirido el título que autoriza para el ejercicio profesional (p.e. licenciado en Psicología) ya no existen requisitos adicionales para el ejercicio profesional mientras que en otros países, unos u otros agentes -por lo general las asociaciones profesionales de Psicología- establecen requisitos para la adquisición y acreditación de las competencias con procedimientos que permiten contrastar si un profesional está en condiciones de desempeñar con competencia de forma independiente y sin supervisión las actividades profesionales requeridas. El sistema establecido por la British Psychological Society es muy ilustrativo al respecto. Esta asociación, para inscribir a un titulado de Psicología en un registro de Psicólogos cuya competencia es reconocida y avalada por la propia Asociación exige, además de la titulación requerida (el título de Master) dos años de práctica bajo la supervisión de un psicólogo acreditado por la propia Asociación y la presentación de evidencia de la formación recibida y las prácticas realizadas. Esas prácticas han de ser suficientemente amplias y variadas para garantizar una cobertura de las principales actuaciones del psicólogo en un determinado contexto laboral (p.e. educación, salud y clínica, trabajo y organizaciones, etc.). Con todo ello, esta asociación trata de garantizar la calidad de aquellos profesionales que avala mediante el registro de psicólogos acreditados por la B.P.S.

EL PROYECTO DE DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO PARA REGULAR LA CIRCULACIÓN DE LOS PROFESIONALES EN EUROPA

En la actualidad está presentado en el Parlamento Europeo y se encuentra en proceso de tramitación una propuesta de Directiva sobre el reconocimiento profesional y la circulación de profesionales entre los países de la Unión Europea (COM: 2002, 119). Dicha directiva, integra e incorpora las regulaciones previas de profesiones que ya cuentan con normativa europea (p.e. las profesiones sanitarias) y reconoce la competencia de los Estados miembros en la regulación de estas materias y establece que no pueden exigirse requisitos adicionales a profesionales de otros países de la Unión a los exigidos para los profesionales nacionales. Además, dicha propuesta de borrador establece en su artículo 15 la posibilidad de establecer una plataforma que determine los requisitos y regule el reconocimiento para el ejercicio profesional en otros países en el nivel europeo. Dicha plataforma debería contar con un amplio consenso de los agentes y asociaciones relevantes en Europa y debería ser aceptada por la Comisión Europea. Si esta normativa se aprobara se abriría un procedimiento para que determinadas profesiones llegaran a establecer una plataforma consensuada que se convirtiera en normativa legal y que facilitara la libre circulación de esos profesionales en los diversos países europeos, sin exigencias específicas de cada país.

INICIATIVAS DESARROLLADAS EN EUROPA DESDE LA PSICOLOGÍA PARA CONTRIBUIR A LA CREACIÓN DEL EEES EN PSICOLOGÍA Y A LA LIBRE CIRCULACIÓN DE PROFESIONALES EN LA UE

Ante estos retos, en el ámbito de la psicología se han venido desarrollando una serie de actuaciones desde hace más de un lustro para contribuir a potenciar los efectos positivos de dicha dinámica de cambio, aprovechar las oportunidades que aparecen con ella y evitar o reducir las potenciales amenazas y peligros.

Entre esas actuaciones cabe mencionar dos que serán objeto principal de análisis en el presente trabajo. En primer lugar, el desarrollo de un proyecto Europeo (EuroPsyT). Que tiene por objetivo determinar las bases para un currículo europeo de enseñanza superior de la Psicología. En segundo lugar, el proyecto Europsych-EDP que tiene como objetivo la formulación de las bases y requisitos para el establecimiento de un Diploma Europeo de acreditación de cualificaciones y competencias en Psicología.

1.- EL PROYECTO "EUROPSYT: A EUROPEAN FRAMEWORK FOR PSYCHOLOGISTS’ TRAINING" 3

Dicho proyecto ha sido desarrollado por un grupo de profesores universitarios y de profesionales de diversos países europeos, siendo financiado por la UE, en el marco del programa Leonardo durante los años 1999-2001 (ver Lunt, 2000; 2002; Lundt et al. 2001). Su objetivo era la formulación de un marco común para la formación de los psicólogos en Europa. En este proyecto se han planteado las exigencias necesarias para una cualificación adecuada de un psicólogo profesional y se han determinado las competencias necesarias para el inicio del ejercicio profesional de la Psicología en los diversos contextos de actuación, sin necesidad de supervisión por parte de otro psicólogo cualificado. Para ello, se han tenido en cuenta las exigencias y directrices de los Acuerdos de Bolonia y los desarrollos conducentes hacia un Espacio Europeo de Enseñanza Superior pero se ha evitado una aplicación mecánica de los mismos que deterioraría la calidad de la cualificación. Por otra parte, se ha tomado en consideración la amplia diversidad de tradiciones y de modelos de formación de los psicólogos en los diversos países europeos, plantean un marco común que permita su armonización, pero respetando al mismo tiempo su diversidad permitiendo así responder a las diferentes demandas de los distintos países y culturas. El Documento final del este proyecto se presenta en este mismo número monográfico bajo el título "Un marco común para la Educación y la Formación del psicólogo en Europa". Resaltaremos aquí únicamente las notas características que configuran dicho marco.

En primer lugar, la duración mínima prevista para la formación del psicólogo que conduce al ejercicio de la profesión es de seis años o 360 ECTs siendo el último de práctica supervisada.

En segundo lugar, se establece que la formación impartida debe cualificar para el ejercicio autónomo de la práctica profesional como psicólogo. Se supone la posterior formación especializada y continua.

En tercer lugar, el marco planteado contempla tres perspectivas básicas que se han de incluir en los contenidos de formación: la individual, la grupal y la relativa a los sistemas sociales (p.e. Organizaciones, instituciones, comunidades etc.).

En cuarto lugar, la formación se estructura en dos ciclos siguiendo la Declaración de Bolonia aunque se establece explícitamente que el título obtenido al finalizar el primer ciclo no puede acreditar para el ejercicio independiente y si supervisión de la profesión. Dicho ejercicio, al nivel de entrada únicamente debería ser posible una vez superados los seis años de formación contemplados en el presente documento, garantizándose la preparación en los contenidos y competencias planteados en el mismo.

En quinto lugar, el modelo marco admite la diversidad del curriculum en distintas universidades garantizando una calidad equivalente en cualificación y competencias.

En sexto lugar, se plantean unos estándares globales de carácter troncal que deben garantizar la equivalencia de los conocimientos, cualificaciones y competencias profesionales relevantes para el ejercicio de la psicología, respetando al mismo tiempo un determinado grado de diversidad.

En séptimo lugar, el modelo platean como formación obligatoria la que se deriva de la realización de un trabajo de investigación (las habilidades básicas de investigación se consideran necesarias para el ejercicio profesional, habida cuenta de las características de los conocimientos y tecnología psicológica) y de un prácticum de 30 créditos en un contexto de práctica profesional.

En octavo lugar, quienes completen el primer ciclo pueden obtener un título de diplomado que puede capacitar para trabajar en diversas ocupaciones y trabajos pero en ningún caso acredita para trabajar como psicólogo profesional.

Una descripción más detallada de las características del marco común para la formación del psicólogo en Europa puede obtenerse del trabajo de Lunt et al. (2001) cuya traducción se ofrece en la revista INFOCOP que acompaña a este número monográfico. Ese documento formula el componente formativo y sus condiciones y requisitos de un proceso de acreditación de cualificaciones más amplio que resulta de mucha utilidad para facilitar el ejercicio profesional de los psicólogos en Europa garantizando al mismo tiempo, la calidad de los servicios que estos psicólogos prestas a los clientes. Con el fin de delimitar los procesos de certificación de las cualificaciones requeridas se viene desarrollando un segundo proyecto europeo.

EL PROYECTO "EUROPSY: DEVELOPING AN EUROPEAN DIPLOMA OF PSYCHOLOGY"

Ante las oportunidades planteadas por las declaraciones del Consejo de Ministros Europeo (Barcelona) sobre la libre circulación de profesionales en Europa y la iniciativa adoptada por el Parlamento Europeo para regular el reconocimiento profesional en los diferentes países de la Unión Europea se ha puesto de manifiesto la necesidad de desarrollar estrategias que faciliten y potencien la práctica profesional de los psicólogos en los diferentes países europeos al tiempo que se garantice la competencia, la calidad y la ética profesional en la prestación de dichos servicios.

Por este motivo, y ante la diversidad existente a este respecto en los diferentes países europeos, se viene desarrollando un segundo proyecto (Europsy: Developing an European Diploma of Psychology) que tiene como objetivo el establecimiento de un sistema de estándares para la educación y la formación de los psicólogos profesionales en Europa mediante la concesión de un Diploma a todos aquellos psicólogos que lo soliciten y cumplan unos determinados estándares relativos a su formación, competencia y ética profesional.

Este proyecto, como el anterior ha sido desarrollado por un grupo de 16 profesores y profesionales provenientes de instituciones y organizaciones profesionales de doce países, participando también la Federación Europea de Asociaciones de Psicología4.

La versión de la propuesta elaborada por el equipo del proyecto sometida a consulta entre las organizaciones e instituciones interesadas se puede encontrar en la pagina web del proyecto (www.europsych.org ). En el presente trabajo vamos a recoger los principales aspectos de dicha propuesta con el fin de facilitar el acceso en castellano a sus contenidos. Como se establece en el preámbulo de dicho documento el DEP se concibe como "un paso más en la promoción de la movilidad de los psicólogos y el acceso de los clientes a los servicios psicológicos de elevada calidad en Europa. A partir del Modelo marco y los estándares mínimos formulados para la Educación superior de los Psicólogos en Europa, formulados en el 2001, se proponen unos estándares europeos o "benchmark"para la Psicología que han de servir para la evaluación de la formación académica y el entrenamiento profesional de los psicólogos en los diferentes países de la Unión Europea. El Diploma se concederá aquellos que posean una educación académica y un entrenamiento profesional que se considere apropiado y equivalente a los estándares formulados en el presente documento. Se pretende con ello facilitar el reconocimiento de sus cualificaciones para el desempeño de la práctica profesional independiente como psicólogo en Europa". (Europsych EDP, 2003).

En el preámbulo se han formulado una serie de principios orientadores del Diploma Europeo de Psicología que definen claramente su sentido, alcance y utilidad. Los reproducimos, a continuación por su relevancia para la comprensión adecuada de la propuesta.

"Primero. Promover la disponibilidad de servicios psicológicos adecuados en Europa. Todo ciudadano y toda institución debería poder recibir servicios psicológicos de calidad garantizada, proporcionados por un profesional competente y cualificado y el sistema debería contribuir a la consecución de este objetivo.

Segundo, proteger a los consumidores y ciudadanos en Europa, mediante la garantía de calidad, que defiende a los usuarios frente a un profesional incompetente o no provisto de las cualificaciones adecuadas.

Tercero, promover la movilidad de los psicólogos posibilitándoles la práctica en cualquier país europeo.

Cuarto, garantizar que el DEP se otorga sobre la base de: (a) haber completado la formación en un plan de estudios de Psicología suficientemente completo. (b) haber demostrado competencias suficientes en el desempeño de los roles profesionales durante la práctica supervisada; (c) asumir los estándares éticos europeos (y nacionales) para los psicólogos.

Quinto; garantizar que el sistema de concesión del DEP sea equitativo y evite favorecer o perjudicar a los psicólogos sobre la base de las diferencias nacionales u otro tipo de diferencias del contexto educativo o profesional, reconociendo la elevada calidad del servicio como un principio prevalente. Esto implica, que el DEP no planteará requisitos específicos relacionados con la estructura o formato de la educación académica o la naturaleza y organización de la práctica profesional realizada.

Sexto, garantizar la cualificación de la práctica psicológica al nivel de entrada de la profesión, para el ejercicio independiente de la misma.

Séptimo, la asunción de un compromiso de mantener activamente el nivel de competencia adecuado para el ejercicio de la profesión. Por este motivo, el DEP se concede por un periodo de tiempo limitado, sobre la base de la provisión de evidencia de la práctica y el desarrollo profesional continuados.

Octavo, se persigue respetar, más que sustituir las normas y la legislación para los psicólogos actualmente en vigor en cada país" (Europsych, EDP., 2003).

Veamos ahora las principales características del Diploma Europeo de Psicología:

Se concede a psicólogos que acrediten estar en posesión de los requisitos establecidos. Su duración es de siete años, pudiendo ser renovado mediante la acreditación de la práctica profesional y el desarrollo profesional continuado durante el periodo anterior. Los profesionales en posesión del DEP estarán inscritos en el Registro Europeo de Psicólogos de la efpa que será accesible via internet para consulta por los potenciales clientes y empleadores.

El Diploma será concedido en cada país por un Comité compuesto por cinco miembros nombrado por la Asociación Profesional y bajo la coordinación del Comité Internacional establecido por la EFPA. Los miembros del Comité representarán los principales contextos profesionales de la Psicología y presentará un equilibrio entre profesionales y profesores universitarios y también entre hombres y mujeres.

El modelo de Diploma establece el título de Diplomado Europeo en Psicología y garantiza que el poseedor del mismo está "cualificado para la práctica independiente como psicólogo en cualquier país de la UE y en cualquier otro país que haya aceptado el Diploma y su normativa, sujeto a las regulaciones nacionales, y en el contexto profesional especificado en el reverso". En el Documento que acompañará al Diploma se sintetizará la evidencia sobre la que se basa su concesión, describiéndose la formación universitaria del profesional y la práctica supervisada y especificándose el contexto profesional en el que se concede el Diploma. Esos contextos puede ser la Psicología de la Educación, la Psicología de la Salud, la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones y una denominación pendiente de concretar que cubriría el resto de ámbitos de aplicación de la Psicología.

El Diploma se concede a quienes han finalizado los estudios de una Universidad que cuyo plan de estudios cumpla las exigencias establecidas en el documento anexo al Diploma y hayan realizado un año completo de práctica supervisada en uno de los contextos profesionales. La práctica ha de ser supervisada por un psicólogo Diplomado Europeo y durante la misma el candidato ha de practicar los principales competencias profesionales. Esas competencias se agrupan en seis roles profesionales: A. Formulación y definición de objetivos de una intervención profesional, B. Evaluación psicológica y contextual, C. Desarrollo de metodologías y técnicas de evaluación e intervención, D. Intervenciones en los principales ámbitos de ese contexto, E. Evaluación de las intervenciones y actuaciones relacionadas. F. Comunicación a los usuarios, clientes y otras personas y grupos legítimamente interesados. Además, se requiere evidencia de otras competencias facilitadoras de las anteriores como la capacidad para planificar la propia formación y desarrollo profesional, etc. Una versión mas desarrollada y detallada que describe todas las competencias consideradas en el modelo se presenta en el documento que plantea el desarrollo del Diploma que puede encontrarse en la pagina web del Proyecto Europsy cuya dirección electrónica se ha proporcionado anteriormente.

Los candidatos a la obtención del Diploma deberán presentar evidencia de las actividades profesionales realizadas y de los resultados obtenidos y esa evidencia deberá ir acompañada de un informe del psicólogo que ha supervisado la práctica.

En el modelo de Diploma Europeo se distingue también los diferentes tipos de práctica para los que está cualificado un psicólogo. Así, la práctica independiente como psicólogo "se refiere al desempeño de los roles profesionales como psicólogo con un cliente sin el requisito de supervisión directa por otro psicólogo". La práctica dependiente como psicólogo se refiere al "desempeño de los roles profesionales como psicólogo con un cliente bajo la responsabilidad y autoridad de otro psicólogo que está cualificado para la práctica profesional independiente en un contexto profesional específico". La práctica supervisada se refiere al "desempeño de los roles profesionales como psicólogo en prácticas bajo la supervisión directa de un psicólogo cualificado... tanto si esta práctica forma parte del currículo universitario como si se produce fuera de la universidad".

Como se ve, se distinguen diversos estatus profesionales de los psicólogos antes de plantear la especialidad que se entiende que es un nivel posterior al que aquí estamos abordando con el desarrollo del Diploma Europeo. Este Diploma se refiere a las cualificaciones requeridas y demostradas para el ejercicio profesional como práctica independiente en el nivel de entrada al ejercicio de la profesión en un determinado ámbito de la actuación profesional de entre los cuatro que hemos señalado anteriormente.

LA SITUACIÓN ESPAÑOLA

En nuestro país están planteándose modelos y normativa para contribuir al desarrollo del EEES y en los borradores de los decretos sobre la convergencia Europea. En esos documentos se van planteado las líneas básicas del diseño de la formación en los estudios superiores para la obtención de los títulos universitarios. Esos planteamientos pueden encontrar un acomodo razonable con los planteamientos del Diploma Europeo. La formación para la obtención del Diploma requeriría los estudios de pre-grado con una duración de cuatro años y el master posterior en uno de los ámbitos contemplados en el Diploma Europeo. Además sería necesario un año de práctica supervisada, que previsiblemente podría realizarse en el marco del Colegio Oficial de Psicólogos.

Una de las cuestiones que no está resuelta con el modelo que se plantea en los borradores de Decretos es el de la articulación entre la titulación y el reconocimiento de la práctica profesional. En ese campo el Consejo de Colegios Oficiales de Psicólogos podría adoptar pasos que facilitaran la adecuación entre la realidad académica y la realidad profesional.

La estructura básica de la profesión hasta el presente, en lo que se refiere al reconocimiento del ejercicio profesional está inacabada. Por una parte, se reconoce el ejercicio genérico de la profesión, con el requisito de estar en posesión de un título de Licenciado en Psicología y estar registrado en el Colegio Oficial de Psicólogos. Por otra parte, recientemente se ha desarrollado el título de Especialista en Psicología Clínica. Sin embargo, el desarrollo de las especialidades resulta insuficiente e incompleto.

Además, el desarrollo de la Psicología y su gran expansión y diversidad aconseja introducir el reconocimiento de la diversificación de contextos de práctica profesional desde el inicio del ejercicio profesional independiente y con anterioridad a la especialización. En efecto, las competencias para el ejercicio de la profesión son cotextualizadas y requieren haberlas practicado bajo supervisión en alguno de los ámbitos o contextos del ejercicio profesional. No existe en Psicología un rol de "psicólogo general" en un sentido equivalente al rol de "médico general" y por ello, si se pretende ofrecer mensajes y señales al mercado de lo que los psicólogos pueden ofrecer en un entorno en el que las profesiones ya no se corresponden sin más con los ámbitos de actuación profesional, es fundamental clarificar las zonas de "interfaz" entre la profesión del psicólogo y los contextos de actuación para la oferta de servicios. Posteriormente vendrá la especialización, pero en el siglo XXI no se puede pretender que la sociedad y el mercado pueda asumir que cualquier psicólogo está preparado para atender las demandas en ámbitos tan diversos como la intervención en el tratamiento de una dislexia, el diagnóstico y el tratamiento clínico y la actuación como experto en Psicología de la comunicación en un gabinete de publicidad.

Una posible vía de desarrollo de la situación actual en nuestro país, se puede producir aprovechando los planteamientos del Diploma Europeo de Psicología y la Organización en pre-grado y post-grado de las enseñanzas de la Psicología en el marco de la convergencia europea. Así, en el caso de los titulados en Psicología que han obtenido el grado podrían ser incorporados al Colegio Oficial de Psicólogos como psicólogos reconociéndoseles la preparación para desempeñar la práctica de la profesión establecida en el Diploma Europeo como práctica dependiente. Una vez superados los estudios en un Master, el psicólogo podría ser reconocido por el Colegio como profesional en situación de desempeño de la práctica supervisada. Posteriormente, y una vez obtenido el Diploma Europeo o su equivalente español el Colegio acreditaría la cualificación de dicho psicólogo para el ejercicio de la práctica independiente de la profesión en el ámbito o ámbitos en los que este haya aportado evidencia de su preparación y competencias. Finalmente, el Consejo de Colegios desarrollaría el reconocimiento de las especialidades y la práctica especializada en sintonía con la EFPA y buscando su equivalencia con las que se van desarrollando a nivel europeo.

En cualquier caso, nos encontramos en un momento de importantes cambios para la formación y la práctica profesional de la Psicología en nuestro país y en Europa. Son todavía muchos los elementos no cerrados ni determinados y por lo tanto cabe el análisis y el debate. Lo que queda fuera de toda duda es que en una década la Psicología en nuestro país habrá experimentado fuertes transformaciones. Confiamos que la capacidad de respuesta que la Psicología española ha mostrado durante las últimas décadas se mantenga y sea lo suficientemente innovadora para encontrar las formulas formativas y profesionales que requieren las nuevas demandas planteadas por la sociedad a los psicólogos.

En ese contexto, es importante el análisis y el debate amplio que vaya determinando la nueva forma organizativa que posibilite la práctica profesional de los psicólogos. En la página web del proyecto Europsy (www.europsych.org ) y más en concreto en su sección "Consultation" se presenta el documento completo del Diploma Europeo de Psicología y un documento que guia la consulta abierta a todos mediante una serie de cuestiones abiertas al debate para recoger las opiniones de todos los grupos interesados. Quienes lo deseen pueden analizar con detalle la propuesta y enviar al autor del presente artículo que es el miembro español del equipo investigador cuantas sugerencias estimen pertinentes5.

RESUMEN Y CONCLUSIONES

A lo largo del presente trabajo hemos querido resaltar los principales cambios en el contexto de la enseñanza y en el ejercicio profesional de la Psicología en los comienzos el siglo XXI. La reflexión y anticipación de esos cambios nos permite vislumbrar que la propia Psicología va a tener que realizar importantes transformaciones con el fin de adaptarse y dar respuesta a las nuevas demandas. Una serie de retos se nos plantean y estos pueden convertirse en amenazas o en oportunidades en función de las actuaciones de la propia academia y de la profesión. Entre ellos brevemente podemos enumerar los siguientes:

- Replantear los sistemas de enseñanza y aprendizaje diseñando nuevos curricula y, sobre todo, estimulando nuevos procesos de enseñanza y aprendizaje que combinen el rigor científico con la adquisición y el desarrollo de competencias profesionales.

- Determinar estrategias para garantizar las competencias profesionales en el momento de inicio del ejercicio no supervisado e independiente de la profesión.

- Estimular la formación continua y la progresiva especialización y desarrollo de competencias en la profesión.

- Potenciar una imagen de la Psicología y de la práctica profesional de calidad que de respuesta a las necesidades de la sociedad.

- Es una tarea conjunta las instituciones y organizaciones activas en el ámbito de la Psicología y también de profesionales, profesores y estudiantes que resulta ineludible para que en el presente y en el futuro nuestra profesión siga dando respuestas competentes a las demandas sociales y contribuya a la promoción de la calidad de vida.

NOTAS

1. El presente trabajo ha sido desarrollado con la ayuda concedida para Grupos I+D+I de la Agencia Valenciana de Ciencia y Tecnología para 2003. (GRUPOS03/195).

2. Catedrático de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones y ex -Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia. Miembro del equipo que ha desarrollado los proyectos EuropsychT y EuropsyEDP. Ha sido Presidente de la European Association of Work and Organizational Psychology (1995-1997) y es presidente electo de la División 1 ‘Organizational Psychology’ de la IAAP (International Association of Work and Organizational Psychology). Miembro de la ENOP forma parte de la Comisión que ha desarrollado El Reference Model para la Formación del Psicólogo europeo de Psicología del trabajo y de las Organizaciones. Fue Presidente del I Congreso Nacional de Enseñanza de la Psicología celebrado en Valencia en 1999.

3. Se puede obtener más información sobre este proyecto en la siguiente página web www.europsych.org/EuroPsyT/. Los componentes del proyectos han sido los siguientes: Ingrid Lunt (Reino Unido), Dave Bartram (Reino Unido), Jesper Doping (Dinamarca), James Georgas (Grecia), Stefan Jern (Suecia), Remo Job (Italia), Roger Lecuyer (Francia), Steve Newstead (Reino Unido), Pirkko Nieminen (Finlandia), Torleiv Odland (Noruega), José María Peiró (España), Ype Poortinga (Holanda), Robert Roe (Holanda), Bernhard Wilpert (Alemania), Ernst Hermann (Suiza), en colaboración con EFPPA (Bruselas).

4. Los miembros que integran el proyecto son Dave Bartram (BPS, UK); Eva Bamberg (University of Hamburg, Germany); Birgitte Brauner (DPF, Denmark); Jim Georgas (University of Athens, Greece); Arne Holte (NPF, Norway); Stefan Jern (SPF, Sweden); Remo Job (University of Padova, Italy); Roger Lecuyer (University of Paris V, France); Nigel Lloyd (CamProf UK) project co-ordinator; Ingrid Lunt, (University of London UK) project director; Pirkko Nieminen (Psykonet, Finland); Jose Maria Peiro (University of Valencia, Spain); Csaba Pleh (Hungary); Ype Poortinga (University of Tilburg, Netherlands); Robert Roe (NIP, Netherlands); Tuomo Tikkanen (EFPA). Torleiv Odland (NPF, Norway) participated in the early stages of the project and was replaced as representative of NPF by Arne Holte.

5. Pueden remitir las sugerencias por correo electrónico a Jose.M.Peiro@uv.es

REFERENCIAS

Bartram, D. (1996). Occupational standards and competence-based qualifications for professional applied psychologists in the U.K. European Psychologist, 1, 157-165.

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