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Julio , nº 0 , 1981 Copyright 1981 © Papeles del Psicólogo
ISSN 0214 - 7823

PREVENCIÓN Y ASISTENCIA PSICOLÓGICAS

Mariana Segura

Ponencia elaborada por Mariana Segura

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Estas jornadas se denominan de "Salud Mental" y, por ello, creemos conveniente comenzar nuestra intervención con algo que parece obvio, el definir lo que entendemos por "SALUD".

Definición de salud

El concepto de Salud ha experimentado últimamente una redefinición que supone un importante cambio de perspectiva. En efecto, de ser considerada en forma negativa como la "ausencia de enfermedad", pasa a conceptualizarse de forma positiva e integradora como "el estado de bienestar físico, psíquico y moral del individuo en su relación con el medio".

Estos elementos son recogidos ya por la O.M.S. como interactuantes en el individuo y cuya resultante (no uno solo de ellos) determina la salud o no salud en ese organismo humano.

Y no dedicamos esta especial atención al problema de la definición por un ánimo teoricista, lejano al carácter concreto y práctico que deben tener estas Jornadas, sino porque creemos firmemente que es este punto de partida teórico el que condiciona los "Servicios de Salud" (estructura, personal, presupuestos, actividades prioritarias, etc...) de un país en un momento dado.

Así como afirma Ramón Bayés en su obra "Psicología y Medicina": "La Medicina ha conceptualizado hasta ahora en funcionamiento de un organismo desde la perspectiva de los estados alterados o de enfermedad y ello ha conducido a institucionalizar la salud y la prevención de la enfermedad desde una óptica de solamente medicina hospitalaria y tecnificación cada vez mayor, descuidando "la educación para la salud".

Es evidente que si se considera la salud desde la perspectiva tradicional, la "práctica" de los Servicios Públicos destinada a velar por la salud de la población tendrá unas determinadas características:

1 - Carácter asistencial más que preventivo.

2 - Restricción de la "Sanidad" al ámbito hospitalario.

3 - Integración tan sólo de profesionales de Medicina.

4 - "Clasificación rigurosa de las enfermedades" como objetivo científico prioritario.

5 - Desequilibrio entre atención humana y económica ofrecida a los aspectos tecnológicos y la ofrecida a otros aspectos (socioeconómico, sociológico, etc...) en detrimento de estos últimos.

En un modelo de "Sanidad" como este, es obvio que la Ciencia Psicológica tiene difícil cabida y no es de extrañar, por tanto, que las respuestas "Oficiales" a nuestras demandas de inclusión, hayan incidido repetidamente en que el objeto de la Psicología es el "estudio del Comportamiento Humano" y no tiene nada que decir respecto a la "enfermedad".

Sin embargo, de un modelo integrador como el que se propone en la actualidad se derivarán características como:

1 - Esencial carácter preventivo.

2 - Carácter eminentemente formativo y ambulatorio más que hospitalario.

3 - Necesidad de abordaje interdisciplinario del ámbito de la Salud.

4 - Análisis e investigación por parte de las distintas ciencias implicadas, de los aspectos que inciden relevantemente en el mantenimiento o pérdida del estado de Salud (Factores de Riesgo).

5 - Y a nivel económico, lógicamente, atención prioritaria de estas investigaciones con detrimento de las de tipo tecnológico.

En un "Servicio Público para la Salud" creado según este modelo la Psicología si está llamada a aportar una perspectiva científica propia, que junto con la de otras ciencias afines (Sociología, Medicina, etc...) aborden global e interdisciplinariamente la compleja realidad del "Organismo Humano".

Vamos a pasar sin detenernos en el análisis y crítica de la estructura Sanitaria Española, cuyo carácter "tradicional" y poco evolucionado ha sido y es un ejemplo de "heroica resistencia al cambio". Vamos a detenernos, sin embargo, en los intentos, aún escasos pero prometedores, de implantar un adecuado modelo de salud en nuestro país, en la esperanza de que la "Reforma Sanitaria" lo sean realmente tarde o temprano.

Datos acerca de la actuación psicológica a nivel preventivo y asistencial

Vamos a hacer un ligero repaso de lo que constituirá, en días sucesivos, el tema central de estas Jornadas: la realidad de unos centros y unos profesionales que, a nivel oficial o privado, suponen "la avanzadilla" en el campo de la Salud.

1. CENTROS DE PROMOCIÓN DE SALUD

El Ayuntamiento de Madrid (y los que de otras ciudades se proponen empresas parecidas) ha creado recientemente unos centros que, por sus características, constituyen el intento más serio habido hasta la fecha por abordar la Prevención, Formación y Orientación a la población en materia de Salud.

En estos centros, tal como indica su nombre, se pretende "Fomentar y Promocionar" la Salud del ciudadano desde el entorno mismo que le es propio, desde el barrio que con sus características específicas le condiciona. Son centros, por tanto, integrados en un "sector de la ciudad" y especializados en la problemática de "ese sector".

En este momento sólo funcionar cuatro ubicados en barrios tan diferentes y "claves" como "Latina", "Chamberí", "Vallecas" y "Tetuán" y, a pesar de su corto recorrido hasta el momento, su experiencia está ya siendo de gran interés para todos los profesionales que desean que la Psicología, la Medicina y otras Ciencias lleguen a ser lo antes posible un "Servicio Público" eficaz. Tanto por sus objetivos como por los profesionales que los integran está garantizado el carácter preventivo, experimental e interdisciplinario de su actuación, siendo curiosamente este carácter el criticado por ciertas parcelas de la profesión Médica que se resisten a que el cambio se produzca.

2. PROGRAMAS ESPECIALES DE FORMACIÓN PARA PROFESIONALES NO MEDICOS

Encuadrado dentro de los intentos "Oficiales" y anterior a la existencia de los C.P.S., hay un curioso proyecto del Ministerio de Sanidad, que proviene según nuestra información, de la iniciativa del entonces Subsecretario, Palacios Carvajal.

Hace dos años apareció la convocatoria para optar a estos programas de formación, que a imagen y semejanza con el "Rotatorio" de los médicos, pretendía "formar" en un entorno Hospitalario a aquellos profesionales que, no siendo médicos, tenían un cometido específico que cumplir en ese entorno.

Estos profesionales eran básicamente biólogos, químicos, psicólogos e ingenieros. La experiencia, sin embargo, tenía todas las características del "parche improvisado"; no sabiéndose ni cuántos profesionales tendrían acceso a esta formación, ni, por supuesto, quién, dónde, con qué presupuestos y lo que es más importante, "para qué" se impartiría esta formación.

El resultado, tras una inscripción masiva de profesionales, sobre todo psicólogos, fue (como era de esperar) un camino que no conducía a ningún lado. Los psicólogos que lograron los puestos, seis en total, tras asistir durante un año a sendos "Servicios de Psiquiatría" (con lo que era formada por psiquiatras en esta materia y no en Psicología), quedó sin posible continuidad hacia un segundo año o hacia un puesto de trabajo en el Hospital.

Después de esto no ha habido ninguna otra convocatoria, ni ha habido respuesta alguna que explique por qué esto es (y parece que seguirá siendo) así.

3. Si analizamos, sin embargo, el por qué de este intento, en el contexto hospitalario, encontramos una realidad que, afortunadamente, es cada día más frecuente: la colaboración de médicos y psicólogos y la demanda creciente de los primeros para que en sus respectivos Servicios se integre un profesional de la Psicología.

En efecto, así como antes comentábamos la resistencia de ciertos sectores de la medicina a admitir que otros profesionales tuviesen "algo útil y diferente" que aportar en el ámbito de la Salud, también existe otro sector médico que, planteándose críticamente su práctica profesional, requiere la colaboración de Psicólogos, que aborden el mismo fenómeno (por ejemplo, la rehabilitación de un infartado, la integración a la sociedad de un hemofílico,...) desde una perspectiva diferente y complementaria, para dar una más eficaz y completa respuesta al sujeto.

Esta demanda creciente de psicólogos para "tareas específicas", ha chocado hasta el momento con una estructura que (salvo el intento antes mencionado) no contempla en ningún momento la figura del psicólogo como profesional "Sanitario" y carece, por tanto, de los puestos de trabajo y vías de acceso hacia esa práctica.

Desafortunadamente, aunque también comprensible, esta situación ha abocado a la implantación del curioso fenómeno de los "asistentes voluntarios" fenómeno que entre los Psicólogos adquiere caracteres y tintes realmente "increíbles".

Los asistentes voluntarios acceden tras un arduo batallar con prohibiciones y negativas, a un servicio hospitalario generalmente el de Psiquiatría y, considerándose afortunados por poder tener una perspectiva práctica que en la facultad estaba ausente, acceden a trabajar gratis durante años, sabiendo que esto no será nunca garantía de un futuro puesto de trabajo.

Esta realidad es doblemente grave, en primer lugar por lo que tiene de "condición laboral irregular" para un profesional cuyo título debería darle acceso a una formación práctica y a una posterior actuación profesional debidamente remunerada.

En segundo lugar, es grave por su función de "encubridora" de unas necesidades que se ven deficientemente cubiertas, pero cubiertas al fin, sin que la Sanidad tenga que plantearse la creación de un nuevo cuerpo de profesionales, los Psicólogos. Algo muy parecido sucede en el ámbito de la Educación con los "maestros-psicólogos", pero este es otro complejo tema en que no vamos a ahondar.

4. CENTROS PRIVADOS

La realidad más extensa y conocida de la práctica psicológica la constituyen los intentos privados de ejercicio de la profesión en el ámbito de la "Clínica". Era previsible que en un país donde la administración crea una titulación Superior, sin crear los puestos de trabajo para esos titulados, era previsible decimos, que esos profesionales en su lógico afán de poner sus conocimientos al servicio de la población, y por supuesto, de ganarse la vida por medio de esos conocimientos, recurriesen a crear sus propios centros de forma privada. Estos centros evidentemente no se pueden agrupar bajo definiciones o descripciones comunes (este colegio ha intentado sondear la realidad de los centros de Madrid, sin buenos resultados), habiendo gran variedad de escuelas, objetivos, áreas de actuación y profesionales.

Así, desde los que se plantean "abiertamente" y únicamente como negocio, dedicados a la aplicación masiva y la corrección mecanizada de "test", hasta los que mantienen un alto nivel científico y es el desarrollo de la Psicología su objetivo primario.

Desde los que cuentan entre su personal (o constituye la totalidad de él) con personas que oportunistamente se dedican a algo que ellos denominan Psicología sin tener titulación alguna que les capacita para ello, deformando la incipiente imagen que la Psicología tiene ante la población, hasta los que dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo a que esta imagen de la Psicología sea lo más exacta y clara para todos.

Sin embargo, a pesar de las diferencias, hay aspectos comunes que caracterizan a estos intentos privados de práctica psicológica:

1 - Escasez de medios técnicos, económicos e informativos.

2 - Escasa incidencia a nivel preventivo y público, con casi un 100% de dedicación asistencial.

3 - Escasa interrelación entre unos y otros, que impide el avance y la puesta en común a nivel científico.

A nivel positivo, por el contrario, han logrado:

1 - Evidenciar con su creciente número, la demanda de servicios psicológicos de la población, demanda a la que oficialmente no se da respuesta.

2 - La eficacia de los métodos psicológicos en la resolución de problemas que "se eternizan" en las consultas médicas, sin que este abordaje pueda darle total solución.

3 - La economía de tiempo, medios materiales y humanos que supone esta asistencia como lo demuestran estudios hechos con problemáticas tan amplias y "vivas" como las "cefaleas".

Propuesta de una alternativa a esta situación

No nos vamos a extender en plantear esta alternativa, ya que esto constituirá el contenido de la tercer intervención de este Colegio en estar Jornadas. Quiero solamente enumerar lo que creemos debería ser (y podría eficazmente ser) la actuación del psicólogo a nivel preventivo y asistencial en coordinación con los demás profesionales de la Salud.

1.A nivel preventivo

1.1 Incidiendo en el "medio en el que se integra el individuo y con el que interactúa:

a. A través de la detección de "factores de riesgo" en y por las condiciones sociopoliticoeconómicas en las que vive el individuo.

b. Participando en los programas educativos, para evitar problemas escolares y, sobre todo, para propiciar la formación integral y adecuada del Psicólogo.

c. En los planes urbanísticos, que determinan el "Hábitat", o entorno estimular del individuo.

d. Garantizado condiciones de Seguridad e Higiene en el trabajo, que hagan de este algo satisfactorio y carente de "amenazas para la salud física y psíquica del individuo".

e. Participando y pronunciándose acerca de los medios de comunicación y del contenido normativo y modélico que poseen para el ciudadano.

1.2. Incidencia en el individuo: Por medio de la "formación de éste en "materias" importantes para su vida".

a. Escuelas de padres: Para la correcta comprensión por parte de éstos del comportamiento de sus hijos.

b. "Cursos" sobre temas tales como "sexualidad", "alimentación", "funcionamiento de nuestro organismo".

c. "Cursos" sobre comunicación, relaciones humanas, pautas que rigen éstas, etc...

2. A nivel asistencial

La asistencia psicológica se extendería a todos aquellos del comportamiento humano que requiriesen un cambio de los más graves e incapacitantes hasta los aspectos secundarios o paralelos a problemáticas primariamente orgánicas o sociales, pasando por "pequeños problemas comportamentales" de "sujetos sanos". Y se caracterizaría por:

a. La aportación de un abordaje específico para el análisis, explicación y resolución de problemas en el ámbito de la Salud.

b. El reaprendizaje de nuevas pautas de comportamiento que evitan la segregación del "individuo con problemas".

c. La integración, por tanto, de terapia y prevención en una misma actuación profesional.

Conclusiones

Podemos sintetizar las conclusiones o puntos básicos de esta exposición en los siguientes:

1 - Contradicción entre la amplia y creciente demanda social de la actuación del Psicólogo y la imposibilidad de acceso de este profesional a las estructuras Públicas que deberían garantizarla.

2 - Necesidad para que esta contradicción se supere de la resolución de problemas no sólo "actuales" de la estructura sanitaria (falta de presupuestos, etc...) sino fundamentalmente de la instauración de un "nuevo modelo de salud" que se caracterice o suponga una actuación PREVENTIVA E INTERDISCIPLINARIA".