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Noviembre , nº 63 , 1995 Copyright 1995 © Papeles del Psicólogo
ISSN 0214 - 7823

EL PERFIL PROFESIONAL DEL PSICOLOGO CLINICO Y DE LA SALUD

ISIDRO CARBONERO RODRIGUEZ Y JOSE RAMON FERNANDEZ HERMIDA

Vocales Junta de Gobierno Estatal y Coordinadores Estatales del Area de Psicología Clínica y de la Salud.

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El Colegio Oficial de Psicólogos en su calidad de organización que agrupa institucionalmente a todos los psicólogos españoles, tiene entre sus cometidos, definidos por ley, la obligación de ordenar el ejercicio profesional. Con el fin de cumplir con este mandato legal, el Colegio se ha propuesto delimitar y definir los distintos perfiles de las diversas especializaciones psicológicas profesionales.

Esta empresa no se sustenta, sin embargo, únicamente en el imperativo legal. La Junta de Gobierno Estatal ha creido necesario que nuestra organización tenga un papel más activo en todas aquellas áreas que son determinantes para el desarrollo profesional.

En este sentido, se ha considerado que el Colegio debe formular con claridad cuál es su posición en aspectos que hacen referencia al ámbito de competencias de las distintas psicologías profesionales, a las habilidades y conocimientos necesarios para cada especialidad y a los contenidos y las formas de acceso a la formación, tanto básica como especializada, de los psicólogos.

El Documento que estamos elaborando, se enmarca dentro de esta línea de trabajo y pretende dar cuenta del Perfil Profesional del Psicólogo Clínico y de la Salud.

En sus páginas, intenta recoger todos aquellos aspectos básicos y fundamentales que conforman y distinguen el quehacer psicológico en el ámbito sanitario, subrayando lo propio, y matizando lo común a otras profesiones o especialidades de la psicología profesional.

Somos conscientes de la complejidad de nuestro propósito.

Por un lado, nos enfrentamos a una tarea novedosa, sin muchos referentes nacionales o internacionales. Sólo en algunas organizaciones como la British Psychological Association (BPS) se han desarrollado criterios de acreditación que implícitamente recogen algunos de los aspectos del análisis que pretendemos realizar en este documento.

Pero, por otra parte, tenemos entre manos una profesión que se desarrolla vertiginosamente, que alcanza, de forma creciente, más competencias y espacios de trabajo dentro del campo sanitario, que adquiere un reconocimiento público e interprofesional cada vez más importante, sin que se adivinen los límites exactos de un campo profesional en perpetuo movimiento y desarrollo.

Este panorama de continuo crecimiento de la Psicología Clínica y de la Salud ha tenido como determinante el cambio que en las últimas décadas ha experimentado el concepto de salud.

La vieja dicotomía de salud física - salud mental se ha superado con el reconocimiento del componente bio-psico-social del enfermar, disolviéndose sus límites al conocerse, cada vez con mayor exactitud, la interdependencia entre la conducta o la "psique" y el cuerpo.

Una consecuencia inmediata de este cambio ha sido la necesidad creciente de los equipos interdisciplinares en todos los campos sanitarios, incluso en aquellos más alejados de los tradicionales como la "salud mental".

Otra importante consecuencia ha sido la creciente importancia de la intervención psicológica en la prevención de los trastornos en cuya génesis la conducta es un eje etiológico fundamental.

Así, algunos de los padecimientos más importantes de nuestro tiempo como el cáncer, los que se derivan de los accidentes de circulación, los trastornos cardio-vasculares y el SIDA, tienen en la prevención psicológica una importante y útil herramienta para la reducción de su incidencia.

No es exagerado afirmar, además, que en muchos casos la intervención psicológica debe ser uno de los pivotes esenciales sobre el que se asiente cualquier política responsable en estos y otros muchos trastornos.

En el campo tradicional de la salud mental, el rol de los psicólogos clínicos también ha sufrido cambios notables en estas últimas décadas. Desde su encasillamiento inicial como psicólogo evaluador ha tomado, cada vez un mayor protagonismo como profesional cuyos conocimientos le permiten dar una nueva visión y perspectiva a los padecimientos llamados "mentales".

En relación con este aspecto merece especial mención la aportación que la psicología supuso en el cambio de los tradicionales métodos de tratamiento para los pacientes crónicos institucionalizados, transformación en la que los psicólogos han tenido un papel destacado en cualquier sitio donde dicho proceso de cambio ha tenido lugar.

En nuestro país, y en lo que se refiere al aspecto formativo, la psicología clínica ha dado un paso cualitativo de gran importancia para la consolidación y evolución de este campo profesional.

Bajo el patrocinio del Ministerio de Sanidad y Consumo y del Ministerio de Educación y Ciencia, y con el concurso decidido de las instituciones nacionales y regionales con competencias en sanidad, se ha puesto en marcha desde hace tres años, el programa de formación de Psicólogos Internos Residentes (PIR).

Este programa de formación, cuya culminación será la obtención, en un futuro que esperamos cercano, del título de especialista en Psicología Clínica, supuso la confección de un plan formativo y de unos criterios de acreditación de unidades docentes, en los que el COP tuvo un papel destacado.

Este trabajo previo será de gran valor y condicionará, sin duda, nuestro punto de partida a la hora de situar la posición colegial en el campo de la formación especializada.

Somos conscientes de que la evolución acelerada en todos los frentes en los que hay trabajando psicólogos clínicos y de la salud puede hacer que parezca temerario intentar apresar en unas pocas páginas toda la riqueza y posibilidades del trabajo y de desarrollo profesional. Posiblemente podríamos estar de acuerdo con esta opinión si el propósito del Colegio fuera establecer una declaración definitiva de lo que entendemos como psicología clínica y de la salud. Sin embargo, nuestra intención es levantar acta de aquello que hacemos sin coartar lo que podamos hacer, siendo conscientes de que observamos el fotograma de una película que se encuentra en plena proyección.

Aun con las limitaciones mencionadas, el trabajo que nos proponemos supone, a juicio de la Junta de Gobierno Estatal del COP, un gran debate en el seno de nuestra profesión y el concurso de todos aquellos que desde la academia como desde la práctica clínica tengan algo que decir y también, obviamente, ganas de decirlo. Este primer borrador, obra de una Comisión de Expertos (cuya relación figura en cuadro adjunto) que desde hace unos meses reflexiona sobre la estructura y contenido del documento que tienes en tus manos, es una primera aproximación que será, con toda seguridad, mejorada por el debate y la participación de todos los psicólogos interesados.

ESTADO ACTUAL DEL DOCUMENTO

Desde hace ya varios meses, la Comisión de Expertos ha determinado las distintas partes del documento y su extensión, encontrándose actualmente cada uno de sus diferentes capítulos en fase de redacción. Las distintas partes del documento serán las siguientes:

1.- Introducción

En este apartado se especificarán los objetivos del documento y se resaltará la naturaleza del mismo como respuesta a una necesidad social y profesional.

2.- El desarrollo histórico de la Psicología Clínica y de la Salud

Los componentes históricos de una disciplina científico-profesional son muy relevantes para determinar con precisión y comprender en sus justos términos su situación actual. En este apartado se intentará reflejar brevemente las principales líneas históricas, tanto internacionales como nacionales, que dan cuenta del momento actual de la Psicología Clínica y de la Salud.

3.- Definición y características de la Psicología Clínica y de la Salud y del Psicólogo Clínico y de la Salud

Se trata aquí de considerar documental y críticamente las distintas definiciones de Psicología Clínica, Psicología de la Salud y de Psicólogo Clínico y de la Salud. Las diferentes definiciones deberán permitir una caracterización adecuada de la naturaleza y características actuales tanto de la disciplina como del profesional.

4.- Funciones actuales del Psicólogo Clínico y de la Salud

En este apartado se pretende realizar un inventario de las funciones que actualmente realizan los psicólogos dentro del campo sanitario. Se clasifican las funciones desde un nivel general a uno más específico. Se acompaña cada función de una breve descripción de la misma, especificando aquéllas que se estiman exclusivas del psicólogo, en razón de su formación y de la calidad de la asistencia.

5.- Procedimientos, Técnicas e Instrumentos que utiliza el Psicólogo Clínico y de la Salud

La idea general, en este capítulo, es hacer una lista, por un lado suficientemente exhaustiva de las técnicas e instrumentos como para poder abarcar la labor actual del psicólogo clínico y de la salud y por otro lo suficientemente agrupada por áreas de técnicas o instrumentos como para que aclare las directrices generales de acción, permitiéndose de esta forma la contemplación o inclusión de otras técnicas e instrumentos no necesariamente incluidos de forma explícita.

De la misma forma que en el apartado anterior, se procurará determinar qué tipo de instrumentos, procedimientos o técnicas deben estar especialmente vinculados a los psicólogos clínicos y de la salud, en razón de su formación y en orden a establecer las máximas garantías a pacientes o usuarios.

6.- Ambitos de actuación y aplicación de la Psicología Clínica y de la Salud

La evolución histórica de nuestra disciplina y el desarrollo de formas más modernas de atención, en todos los campos de la atención sanitaria, ha hecho que los ámbitos de actuación y aplicación de la Psicología Clínica y de la Salud sean cada vez más diversos. Este apartado pretende dar cuenta de esa diversidad de ubicaciones, así como de la actividad de los psicólogos clínicos y de la salud en cada uno de ellos.

7.- Formación del Psicólogo Clínico y de la Salud

Una vez que se ha realizado un análisis profundo (aunque difícilmente exhaustivo) de la actividad de los psicólogos en el ámbito sanitario, surge como una lógica conclusión la especificación de los distintos requerimientos de formación que son exigibles para una adecuada competencia profesional.

En este apartado se abordarán las exigencias necesarias de formación que deben reunir los psicólogos clínicos y de la salud. Se abordarán aspectos que hacen referencia a la formación básica (licenciatura), formación especializada y formación continuada.

8.- Acreditación

Los requisitos de formación imprescindibles para una práctica profesional competente, ética y al servicio de la sociedad, se complementa ineludiblemente con la determinación de las instituciones que la deben garantizar.

En este apartado se pretende desarrollar una guía que posibilite la creación de órganos de acreditación y de sus correspondientes criterios de valoración. Aquí, además del ineludible compromiso colegial con la formación PIR, se pretende impulsar una acción decidida en el campo de la formación continuada, despejando el confuso panorama nacional en lo que afecta a la formación de los psicólogos clínicos.

PLAN DE TRABAJO

Actualmente, la Comisión de Expertos ha entregado ya un primer borrador que está pasando por las primeras correcciones y que esperamos que, en el espacio de un mes, pueda constituir el primer documento que se someterá a valoración de las distintas Delegaciones del COP. Probablemente, pues, todos los colegiados podrán conocer, dentro de un mes y a través de su Delegación, la primera versión del Perfil.

Una vez que haya transcurrido un plazo de dos meses, en los que las Delegaciones podrán realizar sus sugerencias de modificación, se convocará la Coordinadora Estatal de Psicología Clínica y de la Salud con el propósito de discutir las modificaciones y aprobar, si así se estima oportuno, el documento para su paso a Junta de Gobierno.

Posteriormente a la aprobación del Perfil por la Junta de Gobierno, pretendemos abrir un período amplio en el que todos los colegiados, instituciones y organizaciones vinculadas con la Psicología Clínica puedan emitir su parecer y proponer los cambios que estimen oportunos.

La Comisión de Expertos analizará las respuestas recibidas y valorará su encaje en el proyecto aprobado por Junta de Gobierno, confeccionando, en ese momento, el documento definitivo que tendrá que ser aprobado, en una segunda vuelta, por la Coordinadora Estatal de Psicología Clínica y de la Salud y la Junta de Gobierno Estatal del COP.

A partir de ese momento, sólo quedará su aprobación en Asamblea General y su publicación como documento oficial del COP y por lo tanto de la Psicología Española.