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Septiembre , nº 68 , 1997 Copyright 1997 © Papeles del Psicólogo
ISSN 0214 - 7823

APOYO PSICOLÓGICO: FORMACIÓN E INTERVENCIÓN CON EL VOLUNTARIADO EN DESASTRES

Mº Luisa Duch Orleans y Cristina Fortuño Sancerni. Victor Manuel Lacambra Gambau,.

Psicólogas y sociólogo de la Cruz Roja Española de Huesca

Tradicionalmente la respuesta a desastres ha incluido la provisión de refugio, alimentos, ropa y servicios médicos. No obstante, una serie de crisis han demostrado la necesidad y la importancia del Apoyo Psicológico tanto para las víctimas como para trabajadores y voluntarios.

Creemos relevante realizar un programa para el voluntariado interviniente en catástrofes para evitar posibles consecuencias psicológicas que puedan desencadenar un cuadro de estrés postraumático.

Los puntos claves de este programa son: la prevención (en la que incluimos un perfil básico del voluntariado y la formación del mismo) y el seguimiento de los intervinientes tanto en el momento que realicen las actividades como en la fase posterior.

First, the answer to disasters has usually included the supply of refuge, food, clothes and medical services. However, a crisis sequence has shown the necessity and the importance in the psychological support not only to victims but also to workers and to voluntary people.

We do think very important to prepare a programme for the voluntary who works in catastrophes to avoid possible psychological consequences which can cause a scene of postraumatic stress.

The main points of this programme are: First the safety measure (we include voluntary’s basic side view and voluntary training). Secondly the participants follow and obviously not only when they realize the activity bur also afterwards.

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Correspondencia: Mª Luisa Duch Orleans
E_mail:crhuesca@arrakis.es

La catástrofe del Camping "Las Nieves" de Biescas1 (Huesca), produjo consecuencias múltiples y de diverso tipo: ecológicas, económicas, sociales y psicológicas. Las consecuencias psicológicas no sólo afectaron a las víctimas y familiares sino también a todas las personas intervinientes en la tragedia, nos referimos a los profesionales y al voluntariado de las diferentes Instituciones: Ejército, Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja, DYA... y, cómo no, a los habitantes de las poblaciones más afectadas por la catástrofe (Biescas, Jaca).

Estas consecuencias psicológicas vinieron determinadas por varios aspectos: magnitud de la catástrofe, naturaleza de la misma, prolongación en el tiempo de las tareas como consecuencia de las características de la catástrofe. En concreto los profesionales y el voluntariado se enfrentó a las siguientes situaciones2: la incertidumbre en el número de víctimas, traslado de cadáveres y heridos, lavado de los mismos, el acompañamiento en la identificación de los cadáveres, el apoyo a las familias con pérdidas múltiples, el número de víctimas de corta edad, etc.

Cruz Roja detectó esta situación en su voluntariado lo que hizo pensar en la necesidad de realizar una intervención que permitiera determinar el estado físico y psíquico del voluntariado que participó en el dispositivo de Biescas.

Pasados unos días se contactó con los diversos responsables de las Asambleas de la provincia de Huesca que habían participado en el dispositivo de Biescas y, éstos a su vez, hicieron un llamamiento a todo el voluntariado para poder llevar a cabo el seguimiento. Se atendió a un total de 105 voluntarios y voluntarias de la Institución.

Las fechas de la intervención fueron inmediatamente posteriores a la detección de los primeros síntomas. Tenemos que tener en cuenta que el dispositivo de emergencia todavía estaba abierto y los voluntarios seguían participando en él, aunque el dramatismo de las actuaciones de los primeros días ya había desaparecido.

La intervención fue llevada a cabo por tres técnicos de la Asamblea Provincial de Cruz Roja de Huesca, dos psicólogas y un sociólogo. Las reuniones se desarrollaron durante los días 20, 21 y 22 de Agosto, según describimos a continuación:

Intervencion

Se realizó una intervención grupal, estructurada de antemano, en la que el equipo de intervención se planteó una serie de objetivos.

Objetivos de la intervención

- Ofrecer un espacio en el que poder manifestar y compartir la experiencias vividas por el voluntariado.

- Detectar las posibles consecuencias psicológicas en el voluntariado interviniente.

- Normalizar las consecuencias y reacciones ante las situaciones vividas.

- Informar sobre la problemática de la continuidad en el tiempo de los síntomas.

- Ofrecer Apoyo Psicológico individualizado.

Reglas de la intervención

- Confidencialidad de todo lo manifestado en las reuniones grupales.

- Las personas se expresan por sí mismas y libremente.

- No existen jerarquías dentro del grupo.

Fases de la intervención

Fase I. Presentación de los técnicos.

- Explicación de los objetivos de la reunión, tranquilizando.

Fase II. Presentación de los voluntarios.

- Identificación y descripción objetiva de lo sucedido (me llamaron..., llegué y me encontré...)

Fase III. Descripción de los pensamientos. Nivel cognitivo.

Fase IV. Reacciones. Sentimientos: (impotencia, rabia); cómo viví la situación.

Fase V. Síntomas: Físicos y psicológicos.

Fase VI. Normalización: Tranquilizar ante la descripción de los síntomas.

- Explicar toda la situación tal y como había sido vivida y diferenciar lo normal de lo patológico.

Fase VII. Ofrecer Apoyo Psicológico individualizado.

Consecuencias

- La catástrofe causó un impacto considerable incluso en personas con gran experiencia en situaciones de emergencia. Esto es debido a la naturaleza de la catástrofe y a la dimensión de la misma (Nº total de víctimas)

- Gran impacto por el número de víctimas niños, niñas.

- Sorpresa ante una situación con un alcance mayor al previsto. Acontecimiento inesperado por ambigüedad en las primeras informaciones.

- Manifestación de síntomas múltiples.

Síntomas psicosomáticos

- Trastornos de la alimentación (Falta de apetito, rechazo a comer carne)

- Trastornos del sueño (Insomnio, sueño inquieto).

- Aparición de herpes en labios.

- Diarreas.

Síntomas cognitivos

- Desconcierto.

- Hipervigilancia.

- Pensamientos intrusivos.

- Imágenes recurrentes.

Síntomas afectivos

- Ansiedad.

- Irritabilidad.

- Miedos.

Síntomas conductuales

- Incapacidad para descansar (Debido al gran nivel de activación y el estado de alerta).

- Conductas de evitación relacionadas con situaciones similares a las experimentadas (tormentas, no estar solo, oscuridad).

Se dieron orientaciones a los responsables de las diferentes asambleas para que detectaran alteraciones en el voluntariado a partir de las reuniones realizadas y las mismas instrucciones se dieron a todos los voluntarios/as para que observaran el comportamiento de sus compañeros/as.

Conclusiones

- En general, las reacciones observadas en la intervención son las esperadas ante una catástrofe de tal magnitud.

- Se valora que en el momento de la intervención no hay ningún voluntario que necesite una intervención individualizada.

- Existen, sin embargo diferentes grados de afectación según los siguientes factores:

- Personalidad previa.

- Experiencia previa.

- Actividad realizada en el dispositivo.

Propuestas

La intervención en cualquier tipo de emergencia supone el enfrentamiento a situaciones de alto contenido emocional y es, no lo olvidemos, una de las actividades que los voluntarios de diferentes instituciones realizan diariamente.

Queremos hacer una reflexión con respecto a la necesidad de ofrecer apoyo psicológico al personal voluntario que diariamente se enfrenta y resuelve situaciones que pueden tener como consecuencia una alteración en sus comportamientos. A tal fin se han realizado las I Jornadas de Apoyo Psicológico. y se propone la inclusión en los cursos de Socorros y Emergencias de un módulo de psicología con el objetivo de dotar al voluntario de unos recursos y técnicas para afrontar situaciones estresantes y detectar posibles síntomas que le pueden llevar a una actuación ineficaz o desencadenar una patología.

LÍNEAS DE ACTUACIÓN PARA LA PREPARACIÓN DEL VOLUNTARIADO EN CATÁSTROFES: PREVENCIÓN Y SEGUIMIENTO

Tradicionalmente la respuesta a desastres ha incluido la provisión de refugio, alimentos, ropa y servicio médicos. No obstante, una serie de crisis, desde Bosnia a Rwanda, han demostrado la necesidad y la importancia del apoyo psicológico tanto para las víctimas como para los trabajadores y voluntariado.

Existen múltiples referencias a la necesidad del apoyo psicológico al voluntariado en desastres como se refleja en el Informe Mundial sobre Desastres del año 1996 de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

"Es común que los socorristas sufran desmesuradamente debido al impacto psicológico recibido. Algunos pueden dejar sus carreras y sus familias, mientras que otros pueden adoptar otro tipo de decisiones igualmente importantes, mientras que permanecen en un estado emocionalmente inestable".

"Puede existir la persistente necesidad de evitar lugares y momentos que hacen recordar la tragedia, sentimiento de extrañamiento de los otros, parálisis y duelo del que no se sale. La permanencia de estos síntomas, que llevan a interrumpir la capacidad de trabajar, evidencian que se está ante un Desorden de Estrés Postraumático".

"Se requerirá apoyo para aquellos que participan en el rescate, la recuperación y el socorro".

"El apoyo psicológico, tanto para las víctimas como para los trabajadores debe estar integrado a las actividades generales de recuperación después de los desastres".

"A todos los trabajadores debe de dárseles la oportunidad de recibir contención emocional durante su trabajo y al final de su tarea".

La experiencia de la intervención del voluntariado en Biescas y la revisión de experiencias similares en otras catástrofes, nos llevan a valorar la necesidad acuciante de establecer unas líneas básicas en la capacitación del voluntariado interviniente en este tipo de actuaciones que son la prevención y el seguimiento.

Prevencion

Perfil

Es necesario establecer un perfil básico en el voluntariado que se enfrenta a situaciones de alto contenido emocional. Los criterios a tener en cuenta pensamos que son los siguientes:

Edad: Adaptar la edad del interviniente a la tarea prevista. Atención al nivel de madurez personal.

Personalidad previa:

- Capacidad de afrontar situaciones de dolor, gravedad y muerte de forma madura.

- Personalidad estable.

- Capacidad de contención y autocontrol.

Capacidad de trabajo en equipo: Evitar protagonismos y "hazañas" que suponen no valorar las limitaciones personales.

Experiencia Previa: Adaptación a la gravedad y dificultad de la actuación. Debe ser progresiva, evitando situaciones que produzcan un desbordamiento.

Motivación: Elección clara por parte del voluntariado de la actividad que va a desarrollar, conociendo las características que van a implicar su actuación.

Formación

El voluntariado que interviene en desastres tiene, generalmente una formación específica para la actividad que desarrolla: sanitaria, estratégica...

Creemos que es necesaria una formación complementaria, común a todas las personas intervinientes en este tipo de situaciones (Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja, etc)... que nos permitan alcanzar dos objetivos:

- Actuar con mayor seguridad y eficacia.

- Prevenir la aparición de consecuencias psicológicas negativas para el interviniente.

Los contenidos básicos del módulo formativo dirigido al voluntariado deben incluir los siguientes objetivos:

- Adquirir habilidades sociales básicas de comunicación.

- Adquirir estrategias para una intervención efectiva con las víctimas y familiares.

- Conocer e identificar las diferentes manifestaciones del estrés.

- Adquirir técnicas que permitan identificar en el interviniente los síntomas de estrés.

- Adquirir técnicas de control del estrés.

Seguimiento

Pensamos que tanto la prevención como la formación son fundamentales para evitar posibles consecuencias psicológicas, no obstante, pueden desencadenarse síntomas que desemboquen en un estrés postraumático.

Por eso creemos fundamental que todas las instituciones con voluntariado que actúa en catástrofes, emergencias y en general en situaciones críticas, deben tener unos equipos profesionales que realicen un seguimiento al voluntariado en diferentes niveles:

- Fase de intervención: Seguimiento del voluntario en el momento que realiza la actividad. Tendremos que tener en cuenta aspectos organizativos (turnos específicos de trabajo, abandono del lugar cuando termina su turno, detección de posibles alteraciones psicológicas...)

- Seguimiento posterior: Técnicas grupales (debriefing...) de intervención con el voluntariado que ha participado en una situación de desastre o emergencia, para evitar la cristalización de los síntomas que podrían derivar en un cuadro de estrés postraumático.

- Derivación: Cuando sea necesaria una intervención individualizada se derivará a los centros especializados.

1 En la tarde del día 7 de agosto de 1996, miércoles, en la Sierra de Limes, donde se encuentra el barranco de Arás, se produjo una fuerte descarga de agua en forma de lluvia, provocando el desbordamiento de dicho barranco. A las 19:17 horas de ese mismo día se recibe en la central de comunicaciones del Gobierno Civil de Huesca una llamada telefónica de un vecino de Yosa indicando que en esa zona de la provincia estaba lloviendo con mucha intensidad. Estas precipitaciones (170 l/m2 en 45 minutos originaron una avenida con un caudal de agua estimado entre 500 y 800 m3/s arrastrando en su desplazamiento lodo y grandes bloques de piedras.

2 A las 6.00h del jueves, día 8 de agosto de 1996, comienzan a llegar los primeros cadáveres y da comienzo de la operación en primer nivel de 36 horas de respuesta (Se establece el límite de este primer nivel en las 7.00 horas del 9 de agosto). Esta intervención fue llevada por los voluntarios de la Cruz Roja y Funerarias que comienzan dicho traslado, se dispone de un cátering básico montado y algunos voluntarios que comienzan a tomar sus responsabilidades específicas, a través de las mesas de voluntariado. Durante todo el día siguen las labores de recepción de cadáveres, y funcionan las áreas de identificación y forense.

La identificación visual genera la necesidad de lavado de rostros de los fallecidos para lo que solicita la ayuda de Axiliares clínicos del Hospital, pero la saturación de dicho servicio en ese momento hace que dicha labor sea asumida por voluntarios, entre los que destacamos a la Cruz Roja lo que provoca que algunos jóvenes deban asumir una labor de enorme dureza.