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Junio , nº 76 , 2000 Copyright 2000 © Papeles del Psicólogo
ISSN 0214 - 7823

PROGRAMA DE ADAPTACIÓN EN CENTROS DE PERSONAS MAYORES

Mª Luz Díaz González, Antonina Mielgo Casado, Creonaile Ramos Noesi y Mª Dolores Ortíz Muñoz

Grupo de Intervención Integral en Mayores. Vocalía de la Intervención Social. Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid

En este artículo se aborda uno de los campos de intervención que en Psicología viene perfilándose prometedor: La intervención con personas mayores. El envejecimiento creciente de la población es un hecho constantemente analizado y es el sector de los más envejecidos, el de los ancianos frágiles (INSERSO, 1992), (Comunidad de Madrid, 1996) el que demanda mayores cuidados y más especializados. La presencia de Psicólogos en los centros residenciales va en aumento y tanto su intervención como los programas que llevan a cabo suponen una apuesta por la atención de calidad que los usuarios pueden y deben exigir. Proponemos un programa concreto a desarrollar en los centros residenciales: El Programa de Adaptación. Este, como todos aquellos que se lleven a cabo en este ámbito, está diseñado desde una óptica multiprofesional y aplicada, ya que la naturaleza de la tarea y la problemática abordada así lo exige.

This article refers to one of the fields in which Psychology is participating which has become more promising: The participation with elder people. The ever growing ageing of the population is a fact constantly analyzed and is the sector of the most aged people, of the most frail elder people, who require the best and most specialized care. The presence of Psychologists in the residential homes is increasing, and both their participation, as well as the programmes that they carry out suppose a challenge for the quality of care which the users can and have to demand. We propose a specific programme to develop in the elder residential homes: The Adaptation Programme. This one, as all those that are carried out in this environment, is designed from a multiprofessional point of view and applied, as demanded according to the nature of the task and the issues approached.

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Correspondencia: Grupo de Intervención Integral en Mayores. Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. Cuesta de San Vicente, 4, 5ª planta. 28008 Madrid. España.

E-mail: dmadrid@correo.cop.es

La población mayor de 65 años en España supone cuantitativamente hoy en día, un grupo social de importancia creciente. Si añadimos la denominada población prejubilada (55-64 años), este sector de población aumenta de forma exponencial. Existen asímismo, nuevos retos en la atención a este colectivo marcado especialmente por el crecimiento en número de la dependencia y de los ancianos frágiles, unido a los cambios profundos que está experimentando la sociedad española. Lógicamente esta situación está dando lugar a un aumento en la demanda de servicios de todo tipo, especialmente sociales y sanitarios, en los que la psicología entre otras ciencias, está realizando sus aportaciones.

La intervención psicológica en el ámbito de las personas mayores ha dado y está dando resultados positivos, reflejados claramente en la mejora de la calidad de atención a este colectivo. El psicólogo con formación especializada en mayores y con vocación hacia el trabajo multidisciplinar, es un profesional altamente cualificado en las áreas cognitiva, afectiva y conductual, en la evaluación de las mismas, así como en la elaboración de programas de intervención comunitaria (ej. programas municipales), residencias o servicios de otro tipo. Cabe destacar entre otros:

- Los programas preventivos (memoria, hábitos saludables, jubilación…).

- Los programas de apoyo a cuidadores informales.

- Los programas de integración en la comunidad.

- Los programas de adaptación al medio residencial.

- Los programas de formación de personal atención directa.

- Los programas de trabajo con familias.

- Los programas de orientación espacio-temporal.

- Los programas de intervención en demencias (estimulación cognitiva).

No debemos olvidar su labor más clínica: Trastornos de conducta, del lenguaje, cuadros depresivos, atención a enfermos terminales, etc.

En definitiva, son cada vez más numerosos los profesionales de la psicología que trabajan en la intervención directa. Esta tendencia queda claramente manifiesta en los servicios de atención públicos o privados, en la planificación y gestión de estos, en la intervención clínica, así como en el ámbito socio-comunitario. La investigación en este campo se está potenciando cada vez más, con resultados muy positivos y esperanzadores.

EL PSICÓLOGO Y SU INTERVENCIÓN EN RESIDENCIAS DE MAYORES

En el ámbito de las residencias, la incorporación del psicólogo como parte del equipo multiprofesional es cada vez mayor, sobre todo en el sector privado. Sin embargo, encontramos escasos estudios que definan con claridad sus funciones. En un estudio reciente realizado por nuestro grupo, se obtuvo la siguiente ordenación de funciones, de mayor a menor importancia, a realizar por el psicólogo (Díaz, Mielgo, Ramos y Ortíz, 1998):

PSICÓLOGO RESIDENCIAS

ORDEN FUNCIONES ROL PERCIBIDO

1) Evaluación Integral de la persona mayor.

2) Elaboración de Informes Psicológicos.

3) Planificación y desarrollo de programas de intervención psicosocial.

4) Terapias Grupales.

5) Terapias Individuales.

6) Organización y coordinación del Equipo Multiprofesional.

7) Asesoramiento y apoyo al personal de atención directa.

8) Asesoramiento y Apoyo a Familias.

9) Prevención (primaria, secundaria, terciaria).

10) Integración del Centro en la Red Comunitaria. Gestión de Recursos Comunitarios.

11) Asesoramiento a la dirección y a los órganos de representación de los mayores.

12) Selección, formación y desarrollo de recursos humanos.

13) Investigación.

14) Programas de voluntariado.

15) Difusión del trabajo realizado para un mejor conocimiento en la sociedad de la realidad de los mayores.

16) Otros (Coordinación Animación Sociocultural,…etc.)

Como se puede comprobar, una de las funciones consideradas de mayor importancia es la Planificación y desarrollo de programas de intervención psicosocial. Especifiquemos ahora un poco más: ¿Cuáles son realmente las actuaciones mas frecuentes de la intervención psicosocial en residencias?. Intervenir significa interferir e influir sobre una realidad existente con el fin de producir unos cambios previamente planificados.

Los programas que formarían parte de un Plan General de Intervención tratarían de la:

- Intervención sobre las funciones cognitivas.

- Intervención sobre las funciones psicoafectivas.

- Intervención sobre la capacidad funcional y las actividades básicas de la vida diaria.

- Intervención sobre las relaciones sociales.

- Intervención con familias.

- Intervención en la promoción y prevención de la salud.

- Intervención en ocio, tiempo libre y animación sociocultural.

Destacar que todos los programas de intervención y tratamiento que se lleven a cabo con las personas mayores, deben estar básicamente diseñados desde una óptica multiprofesional y aplicada, dada la frecuentemente naturaleza compleja de la problemática de los mayores.

Según J. Javier Yanguas, F. Javier Leturia, M. Leturia y A. Uriarte, (1995) y coincidiendo con la teoría sistémica, toda intervención persigue unos cambios; estos pueden ser de primer orden: alterar un elemento del sistema sin afectar al sistema en su conjunto, o de segundo orden: alterar la relación entre los elementos de un sistema a través del cambio de las reglas que lo regulan y que posibilitan su mantenimiento o autoreproducción y la del individuo socializado en ese sistema; se operaría desde la situación y desde ella, sobre los sujetos. En una intervención competente se producen los dos tipos de cambios simultáneamente: cambios individuales y cambios estructurales.

Un cambio implica a su vez una visión compleja de la realidad ("n" variables interrelacionadas) y para su abordaje la interdisciplinariedad es un elemento imprescindible.

Así mismo, la intervención en gerontología debería estar regulada por los siguientes doce principios (INSERSO, 1995):

1. Descategorización: Diseñar sistemas de intervención en los que el individuo no sea etiquetado, categorizado o codificado. Sistemas que respeten su singularidad y que fomenten las habilidades implicadas en el mantenimiento de la autonomía y la toma de decisiones.

2. Complejidad: Los procesos, problemas y situaciones que se dan en las personas mayores son complejos, multidimensionales. Es esencial identificar y considerar la totalidad de las variables que están interactuando, su carácter global y abordar la intervención desde un esquema multidisciplinar.

3. Reestructuración cognitiva de los profesionales: Identificar y eliminar todas aquellas ideas irracionales que sobre la vejez tienen los propios mayores, y las de los propios profesionales que trabajan en este ámbito y que mediatizan su intervención. Creer que el trabajo con ancianos es poco efectivo, que lo normal es que estén enfermos y deteriorados, y muchas más de este estilo, se convierten en profecías autocumplidas que es necesario desechar.

4. Diferencia: De la igualdad de oportunidades a la igualdad de resultados; Tratar a cada sujeto según sus necesidades compensando las desigualdades.

5. Apertura: los programas de intervención han de posibilitar su interrelación con otros programas existentes.

6. Programa: Necesidad de programar tanto la gestión como la intervención y la difusión de la información.

7. Evaluación: La intervención debe ser evaluada: sus efectos, rentabilidad, competitividad, calidad, cambios originados y costes-desarrollo-beneficios.

8. Ejecución: El modelo de intervención elegido ha de ser flexible, permitir la elecciones sobre distintos programas de intervención según variables diferentes.

9. Automodificación: Los sistemas de intervención con personas mayores han de ser dinámicos, con capacidad automodificadora y no autoperpetuadora.

10. Plasticidad: Los sistemas de intervención no deben ser un catálogo de prestaciones rígidamente establecidas; la plasticidad, flexibilidad y capacidad de adaptación a una realidad concreta son elementos primordiales.

11. Competencia: Optimizar el sistema de apoyo profesional es un elemento clave; optimizar destrezas, habilidades y recursos personales así como las redes y sistemas de apoyo natural.

12. Interdisciplinariedad: la intervención sobre el proceso, el problema, etc.., se aborda desde y sobre las diferentes variables interconectadas, con la actuación sincrónica de todos los campos profesionales implicados.

A continuación y haciendo nuestros los anteriores principios, presentamos y proponemos uno de los programas de intervención en Residencias fundamental: El Programa de Adaptación del anciano al Medio Residencial.

PROGRAMA DE ADAPTACIÓN AL MEDIO RESIDENCIAL

Disponer de programas de intervención en el centro en el que la persona mayor va a ingresar, es garantía de una atención de calidad en dicho centro. Estos programas deben no solo trabajar a nivel individual, sino también centrarse en la planificación de programas preventivos y paliativos grupales que permitan solventar las principales necesidades de los mayores institucionalizados, sus familias y las de los profesionales de atención directa.

Uno de dichos programas sería el que atiende a la adaptación al medio residencial. La adaptación es un proceso temporalmente extenso, por el que logramos un ajuste de las situaciones que se presentan en los diferentes ámbitos vitales (Montorio, 1992), (Leturia 1999). Desde los años setenta Kahana (1975) con su modelo de la congruencia y Moss (1974) con el modelo ecológico social, describen variables que influyen en la adaptación de la persona mayor a un medio residencial. En los ochenta desde la perspectiva ecológico-conductual, Fernández Ballesteros (1987) ha propuesto un modelo para explicar las influencias ambientales, sociales y personales en la salud y la conducta en la vejez. La persona mayor puede mediante su conducta, actuar sobre el ambiente y enriquecer sus propios recursos conductuales, actualizándolos (Baltes y cols.,1985, Bandura y Walters, 1978). Un programa de intervención que contemple las actuaciones de forma sistemática e integral, con un seguimiento por parte del equipo multiprofesional del centro, garantizará un nivel satisfactorio de todos los elementos que forman parte del "contexto ecológico" de la adaptación. Es necesario que cada residencia tenga su propio "Programa de Adaptación", ajustado a las peculiaridades que la definen como institución.

En general, las principales características que definen un Programa de Intervención son:

1) Ser un trabajo en equipo

Un programa de adaptación al medio residencial debe comprender las actuaciones concretas para cada uno de los trabajadores de la Residencia: Directores, Administración, ATSs, Médicos, Psicólogos, Trabajadores Sociales, Fisioterapeutas, Terapeutas Ocupacionales Personal de atención directa, Limpiadores etc.

2) Comprender el Ingreso como un Proceso temporalmente extenso

Un programa de adaptación al medio residencial empieza con la primera toma de contacto, (suele ser con la familia), y termina cuando se consigue la adaptación satisfactoria del residente (Post-Ingreso). El proceso de adaptación del mayor nunca termina en realidad, ya que los cambios en su situación personal o el entorno se producen constantemente y le exigen una acomodación continua a los mismos.

3) Incorporar actuaciones con las partes implicadas

Un programa de adaptación al medio residencial incorpora actuaciones con el Residente, su Familia y con la propia Institución (Otros residentes, Personal del centro, Factores ambientales/Ayudas Técnicas).

4) Ser flexible

No hay una adaptación general sino individual, por tanto un programa de adaptación al medio residencial permitirá realizar intervenciones personalizadas, sensibles a los cambios y evolución de cada caso concreto.

Este programa no deberá olvidar que su finalidad prioritaria es la adaptación organizativa del centro a las verdaderas necesidades de los usuarios y no al revés (aunque también se trabaje), lo cual conllevará entre otras cosas, un importante esfuerzo formativo del personal.

Los elementos que van a vertebrar el programa de intervención serán: El residente, la familia y la institución o centro residencial. Como ya se ha dicho anteriormente, la adaptación se entiende como un proceso temporalmente extenso en el que se ve inmersa la persona mayor que ingresa, su familia y la institución que les acoge, y en el que se pueden diferenciar varias etapas con características, problemáticas y respuestas adaptativas específicas. Estas fases o etapas serían: el preingreso, el ingreso, el periodo de adaptación y la estancia a posteriori, hasta nuevos cambios y reubicaciones si se dan.

A modo de resumen, las intervenciones a considerar de cara a planificar un programa de adaptación al medio residencial se presentan en los siguientes cuadros (Díaz, Mielgo, Ramos y Ortíz, 1998).

Con todo lo hasta aquí expuesto, hemos intentado orientar a cerca de los elementos que deben formar parte del diseño de un Programa de Nuevos Ingresos. Es un planteamiento básico para intervenir de forma sistemática y en equipo sobre la etapa del ingreso. Si logramos realizar un programa viable en la organización, habremos conseguido, además de facilitar nuestro trabajo como psicólogos, contribuir a mejorar el proceso de adaptación del nuevo residente y por tanto, su calidad de vida, la de su familia y la de la atención profesional que recibe. Deberemos detectar qué estrategias, comportamientos y actuaciones maximizan los efectos positivos del ingreso y amortiguan los negativos en el residente que ingresa en nuestro centro. Esperemos que toda esta información sea realmente práctica y no solo teoría, pues éste es el objetivo principal que nos ha guiado en la elaboración de este documento. Es por ello que no sólo hemos realizado una revisión bibliográfica sino también aportado nuestra propia experiencia profesional en el campo.

REFLEXIÓN FINAL: LA CALIDAD EN LA ATENCIÓN

A LAS PERSONAS MAYORES

La mejora de la calidad está vinculada directamente a los derechos de los usuarios de Servicios Sociales y dentro de ellos, de los de atención residencial (vgr., Ley de Madrid 8/1990, de 10 de Octubre; Ley de Castilla-La Mancha 3/1994, de 3 de Noviembre; Ley de La Rioja 5/1998, de 16 de abril). Es especialmente relevante cuidar estos aspectos en Centros de carácter residencial (Residencias, Residencias sociosanitarias) debido a que en estos dispositivos sociales es donde corren un riesgo más acentuado de ser vulnerados dichos derechos. No está de más recordar que los derechos fundamentales reconocidos en el capítulo segundo del título primero de la Constitución no precisan su reiteración en una legislación ordinaria al ser inmediatamente exigibles por todos los españoles y por ello también por los usuarios ingresados en centros de atención residencial.

No son sólo las condiciones estructurales de los establecimientos, regulados por determinaciones normativas de las condiciones mínimas que los centros han de reunir, reconocidas generalmente por la legislación autonómica, sino también la intervención de los distintos profesionales lo que puede afectar a los derechos fundamentales de los usuarios. Por tanto, nosotros como miembros de los equipos interprofesionales deberemos velar por el respeto a estos derechos.

La existencia de psicólogos y de programas de intervención en Residencias, tanto públicas como privadas, se ve como una apuesta por la mejora de la calidad de sus servicios, incorporándose poco a poco a la cultura de la Calidad y la orientación al cliente (mayor/familia). El logro de la Calidad Total y la Certificación de Servicios en el ámbito residencial, es algo que se empieza a oír y aunque quede mucho camino por andar, ya existen iniciativas que lo han emprendido. Los psicólogos como profesionales deberemos desarrollar cada vez más una actitud de trabajar desde la óptica de la Calidad Total, contribuyendo a la satisfacción de las necesidades de los mayores ingresados mediante la mejora continua. Esto supone orientar nuestro trabajo a la satisfacción del mayor/familia, co-participar en la definición del PAI (Programa de Intervención Individualizado), tener una visión clara de donde queremos llegar, utilizar métodos sistemáticos para evaluar los resultados e ir mejorando nuestra intervención constantemente. Por tanto, deberemos ir incorporando medidas y estrategias de calidad en la planificación, ejecución y evaluación de nuestras intervenciones. La cuestión de la Calidad no es sólo un tema vinculado a la gestión sino también a nuestro buen desempeño profesional.

BIBLIOGRAFÍA

Baltes, P. B. & Baltes, M.M. (1985). The psychology of control and aging. Hillsdele: N.S. Erlbaum.

Bandura, A. y Walters, R.H. (1978). Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad. Madrid: Alianza Universidad.

Díaz, M.L., Mielgo, A., Ramos, C. y Ortíz, M.D. (1998). Programas en Residencias. V Congreso Estatal de Intervención Social. Madrid: COP

Fernández Ballesteros, R. (1987). El ambiente, análisis psicológico. Madrid: Pirámide.

Fernández Ballesteros, R. et al. (1992). Evaluación e intervención psicológica en la vejez. Barcelona: Martínez-Roca.

INSERSO (1995). Residencias para personas mayores: Manual de Orientación. Madrid: SG Editores.

INSERSO (1992). Plan Gerontológico. Madrid: Instituto de Servicios Sociales.

Kahana, E.A. (1975). A congruence model of person-environment interactión. In P.G. Winddley &G.Ernst (eds.), Theory development in enviroment and aging. Washington, DC: Gerontological Society.

Leturia, F.J. (1999). El proceso de adaptación en centros residenciales para personas mayores. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 34 (2), 105-112.

Montorio, I. (1992). Adaptación del anciano al medio residencial. Un análisis psicológico. Jornadas de análisis psicosocial de la adaptación del anciano al centro residencial. Madrid: Instituto Nacional de Servicios Sociales.

Moss, R.H. (1974). Evaluating Treatement environements: a social ecology approach. New York: Willey.

Yanguas, J.J., Leturia, M. y Uriarte, A. (1998). Intervención psicosocial en gerontología. Manual práctico. Madrid: Cáritas Española.

  Cuadro 1.    Residente
  Cuadro 2.    La familia
  Cuadro 3.    Institución / Otros residentes
  Cuadro 4.    Institución Trabajadores / E
  Cuadro 5.    Institución Factores Ambientales / Ayudas técnicas