PAPELES DEL PSICÓLOGO Vol. 43-1 Enero - Abril 2022

A esta circunstancia se añade que: a) muchos de los entornos o contextos donde se ejerce la psicología no destacan por un alto ni- vel de adopción tecnológica, ni en términos de disponibilidad de equipamiento ni en términos de alfabetización digital de las perso- nas a evaluar (p. ej., atención a las personas mayores, a familias en entornos desfavorecidos…); b) la literatura ha reportado la presencia de una relación entre una menor salud mental y un menor nivel so- cioeconómico (v.g. Reiss, 2013; Reiss et al., 2019) que plantea una potencial limitación al acceso y uso de NNTT; y c) la disponibilidad de equipos e instalaciones adecuadas para poder realizar las eva- luaciones con garantías (zonas con cobertura WIFI o móvil, disposi- tivos actualizados…) supone otra potencial barrera, relacionada con los aspectos económicos y de dotación de los centros. El coste para adquirir, mantener y actualizar tanto los dispositi- vos electrónicos (p. ej., tabletas, gafas de realidad virtual…) como las instalaciones (aulas, consultas o despachos con conexiones estables y rápidas) es elevado, y sin duda es mayor que las alter- nativas de evaluación más tradicionales basadas en papel y lá- piz. Por ejemplo, podría mencionarse la desafortunada realidad del ejercicio de la psicología en parte del sector público (hospita- les, juzgados, colegios…), un área en la que se realiza una parte importante de las evaluaciones, y que frecuentemente está infra- dotada e infrapresupuestada en material psicológico y tecnológi- co. A esta lista de potenciales barreras podrían añadirse las referidas a las restricciones de acceso a las redes impuestas por los protocolos de seguridad de los propios centros o el coste deri- vado del tratamiento informático de datos personales (necesidad de servidores seguros). El coste de adquisición y la rápida obso- lescencia de los dispositivos y del software necesario suponen un reto mayúsculo a la hora de una gestión eficiente de los recursos para las instituciones y los profesionales. Este escenario de inver- siones costosas con una vida útil corta influye en la implantación de las NNTT aplicadas a la evaluación. Este conjunto de potenciales barreras afecta de forma relevante al uso que se hace de estas tecnologías. Baste citar como ejemplo que, en el año 2021, el 90% de las aplicaciones del SENA (Fernández- Pinto et al., 2015) o el 85% de las del PAI (Morey, 2013) fueron en formato de papel y lápiz, frente a un 10% y 15% en formato online respectivamente. Ambas pruebas son de las más utilizadas en la evaluación psicológica (Muñiz et al., 2020) La tendencia es similar en el caso de las pruebas de rendimiento óptimo para la evaluación cognitiva basadas en tareas de ejecu- ción. En el caso del Matrices (Matrices, Test de Inteligencia General; Sánchez-Sánchez et al., 2015), en 2021 un 87% de sus aplicacio- nes fueron realizadas en el formato de papel y lápiz y solo un 13% en el formato TAI (Test Adaptativo Informatizado), a pesar de las in- dudables ventajas de este último en cuanto a brevedad, precisión y calidad de la medida (Abad et al. 2020; Olea et al ., 2010). Un somero análisis de la relación entre la tecnología y los profesio- nales de la psicología evidencia un ritmo pausado de transición al uso de las NNTT en evaluación. Como se ha señalado, esto puede estar motivado, entre otras razones, por el nivel de adopción tecno- lógica tanto de los profesionales como de muchos de los destinata- rios de las evaluaciones, así como a los condicionantes económicos y a las particularidades de los contextos donde se ejerce la práctica profesional. Es previsible que las barreras relacionadas con la adop- ción tecnológica de los profesionales y usuarios se vayan reducien- do con las nuevas generaciones y que los dispositivos y conexiones sean cada vez más asequibles, con mayor capacidad y aplicacio- nes. Los profesionales y las instituciones interesadas en aprovechar las ventajas de las NNTT aplicadas a la evaluación deberían dirigir activamente una parte de sus esfuerzos a reducir estos condicionan- tes básicos de acceso, formación y disponibilidad, así como dar res- puesta al desafío que supone a nivel de inversión, renovación y mantenimiento de los equipos y conexiones necesarias. TEST PSICOLÓGICOS: ¿ESTÁN PREPARADOS PARA LAS NNTT Y PARA UN MUNDO SIN BARRERAS? Al mismo tiempo que las NNTT facilitan el acceso a gran cantidad de información y servicios relacionados con la evaluación psicológi- ca, plantean amenazas potenciales en relación con la vulnerabili- dad de los test y al papel del profesional en el proceso evaluativo. RESTRICCIÓN DEL ACCESO A LOS TEST PSICOLÓGICOS A PROFESIONALES Cualquier test psicológico, adecuadamente construido y probado, es una herramienta valiosa en manos de los profesionales que lo se- pan utilizar e interpretar adecuadamente. Una correcta evaluación requiere de un profesional cualificado que sea capaz de seleccionar los aspectos a evaluar, los test y técnicas que se deben aplicar y, posteriormente, integrar los resultados para poder llegar a un co- rrecto diagnóstico, a una adecuada formulación del caso, a un infor- me de orientación o a una propuesta de contratación bien motivada. Cuando se aplica un test se espera que la persona evaluada ob- tenga, directa o indirectamente algún beneficio de los resultados y, a la inversa, su uso inadecuado puede acarrear consecuencias negati- vas; ante esta circunstancia el profesional debe asegurarse de que el proceso de evaluación salvaguarda en todo momento los derechos e intereses de las personas implicadas (AERA et al ., 2014). Por este motivo, al igual que ocurre con la prescripción de fárma- cos y de pruebas radiológicas en el ámbito de la medicina (i.e., solo accesibles si las prescribe previamente un profesional acreditado), el acceso a los instrumentos de evaluación psicológica ha estado res- tringido tradicionalmente a los profesionales de la psicología o de disciplinas afines. Una de las principales razones de la restricción de venta de los test psicológicos es evitar un mal uso que contribuya a la estigmatización o discriminación de las personas evaluadas (p. ej., aplicando etique- tas “diagnósticas” inadecuadas, excluyendo a una persona de un proceso de selección…). La restricción de venta de los test basada en el nivel de cualificación (a, b o c) que se requiere a los profesio- nales para poder usarlos (AERA et al. , 2014) responde a un medita- do sistema de control del buen uso de los test como herramientas profesionales que son. Desafortunadamente, muchos de los creado- res de herramientas de evaluación basadas en NNTT resultan ajenos al mundo de la psicología y a las implicaciones éticas o deontológi- cas asociadas, ofreciéndose en muchos casos como una alternativa al profesional para poder obtener una evaluación. Un buen ejemplo es la proliferación de las evaluaciones psicológi- cas ofrecidas directamente al usuario final (no al profesional) de for- PABLO SANTAMARÍA Y FERNANDO SÁNCHEZ-SÁNCHEZ 49 S e c c i ó n M o n o g r á f i c a

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