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Psychologist Papers is a scientific-professional journal, whose purpose is to publish reviews, meta-analyzes, solutions, discoveries, guides, experiences and useful methods to address problems and issues arising in professional practice in any area of the Psychology. It is also provided as a forum for contrasting opinions and encouraging debate on controversial approaches or issues.

PSYCHOLOGIST PAPERS
  • Director: Serafín Lemos Giráldez
  • Dissemination: January 2024
  • Frequency: January - May - September
  • ISSN: 0214 - 7823
  • ISSN Electronic: 1886-1415
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Papeles del Psicólogo, 1982. Vol. (4-5).




ACERCANDO LA PSICOLOGÍA A LA COMUNIDAD

Alejandro Ávila Espada

Psicólogo clínico. Profesor de psicodiagnóstico de la Facultad de Psicología (U.C.M.). Miembro del Grupo QUIPU de Psicoterapia.

Hablamos de acercar: un fenómeno que invade la escena de la psicología aplicada es la imperiosa necesidad de acercarse a la demanda de servicios. Hay que acercarse, arroparse de todas las herramientas disponibles, para ofrecerse como operarios útiles en una sociedad en cambio. No importa demasiado el cómo, ni obviamente el para qué. El psicólogo puede sentir la tentación de disfrazarse de especialista dotado de procedimientos rigurosos y científicos para acercarse a transformar una sociedad que desconoce como tal. La todavía precaria identidad del psicólogo busca su refugio en los Modelos y en el Método. Esto sucede en un momento de cambio social en el que las estructuras y grupos sociales demandan una mejor calidad de vida. Y el psicólogo siente que ha llegado -¡por fin!- su momento.

Hay distintas clases de psicólogos. Hay psicólogos que se sienten en posesión de la verdad, que creen conocer un modelo eficaz, que se tranquilizan sabiendo cómo tienen que hacer en cada momento. También hay psicólogos que buscan, que a veces no saben qué buscan o si buscan en una dirección correcta o equivocada, que interrogan enojosamente, que viven antes una realidad y actúan en ella después. Y hay psicólogos pasivos, que esperan que el maná caiga sobre ellos algún día.

Los psicólogos buscan en la noche con sus débiles lámparas, y desean asirse prontamente a la estructura, encontrar su hueco, sentarse en él antes que los demás. En esta situación es corriente observar como los diversos grupos de psicólogos encuentran de pronto el Nuevo Mundo, proclaman el descubrimiento y ponen en él su bandera. ¡La Psicología Comunitaria es nuestra!. ¿O es que acaso la Psicología Comunitaria es de todos? Si sólo hay una Psicología, evidentemente esa "una" es nuestra. ¡Faltaría más!

Cientifidad de la psicología

Se trata de saber hasta qué punto y en qué modo la Psicología posee un campo científico propio, y bajo qué condiciones este campo puede optar a un grado de cientificidad, cualquiera que fuere. Las condiciones d medida de una observación, requieren una delimitación experimental del campo de la experiencia (17). Esta delimitación incluye el término de refutabilidad que es precisamente lo que le da límite a la experiencia. El campo de la psicología en su afán de categoría científica requiere condiciones experimentales en la medida de sus experiencias. Las condiciones de laboratorio no son representantes de una objetividad, de una certeza en los resultados, más que en la medida en la que las condiciones postuladas en la hipótesis se produzcan de nuevo. Así la noción de normalidad (21) no tiene validez más que en la medida en que se considere al campo de lo humano como un campo de laboratorio.

No se trata de negar las aportaciones de aquellos psicólogos que se dicen modificadores del comportamiento, en especial su interés por centrarse en los hechos, en la realidad, en el sujeto como ser específico (N = 1), en las multideterminaciones biológicas y sociales de la conducta, etc.; pero sorprende el énfasis que algunos ponen (8,20) en ocupar el espacio de la intervención psicológica, ya que sólo ellos saben cómo hacerlo de una manera científica, rigurosa y eficaz. Subyace una vez más el solapamiento entre el interés por los métodos científicos y la necesidad-ambición de poder en un terreno profesional todavía poco definido.

¿Psicología comunitaria como campo de experiencia para establecer procesos de cambio en los individuos y en los grupos sociales? ¿Psicología comunitaria como proceso de evolución hacia un mayor control social por parte del sistema? ¿Hasta qué punto la Psicología llamada científica no es psicología al servicio de un poder?. El campo de la psicología comunitaria estaría objetivado por la creación de múltiples espacios diversificados, en los que se puedan elaborar todas las diferencias y mantener la riqueza de lo normal fuera de la colonización del pensamiento y de la dictadura de lo ideológico.

¿Cuáles son las conductas a prevenir? Los teóricos del llamado Modelo de competencia (18) piensan que el es Modelo el que permite identificar las conductas y problemas a prevenir, y señalan la necesidad de dotar al sujeto de instrumentos y técnicas para que participe en su propio control. Se necesitan individuos hábiles y dispuestos a comportarse bien. Es ingenuo plantear el enseñar a comportarse (a los sujetos y a la comunidad en general) como algo desgajado de la propia estructura social que lo hace posible. Asimismo se ignora que el hombre es una estructura sociedad-persona (6) en la que lo intrapsíquico no es más que un producto de lo social. Y lo social determinante es mucho más que la especificidad situacional de las conductas o los parámetros del aprendizaje.

Se hace crítica al modelo psicoanalítico señalando su dependencia del modelo médico y acusándole de fomentar el individualismo burgués. Se ignora a veces que el pensamiento freudiano supuso una profunda ruptura con el modelo médico de enfermedad, y que cuestionó la estructura social y las bases mismas de la sociedad, lo cual no quiere decir que los médicos no hayan instrumentado diversos modelos, entre ellos el psicoanalítico, mixtificándolos y distorsionándolos. Incluso se utilizan las evidencias negativas hacia la posibilidad de una prevención primaria de la patología psíquica, como muestras del desinterés hacia esta área, ignorando las múltiples aportaciones positivas. Los Psicólogos del comportamiento, en lugar de soñar con Un mundo feliz o Walden Dos harían bien en analizar los presupuestos éticos e ideológicos a los que sirven desde sus modelos de referencia. ¿Ansiamos la normalización o buscamos la diversidad? ¿Tenemos acaso resuelta la contradicción entre las necesidades del sistema y las necesidades de las clases, grupos sociales y personas?

Normalización o diversidad

HACE muchos años que se hacen esfuerzos, desde múltiples puntos de vista, en orden a poner a la psicología y a la medicina al servicio de la comunidad, al servicio de la persona, al servicio de la posibilidad de ser diferentes. En este terreno es importante aprender de la historia y vicisitudes del llamado movimiento antipsiquiátrico, que supone un importante salto cualitativo respecto de planteamientos comunitarios como los de Maxwell Jones (14). Las perspectivas actuales en Inglaterra al respecto (2,3) contrastan notablemente con la realidad de la prestigiosa Seguridad Social inglesa que utiliza a los terapeutas de conducta para cumplir objetivos ideológicos del sistema. Asimismo la política de dar la palabra al enfermo mental surgida de la experiencia italiana no resuelve su integración social y familiar; la asistencia puede ser uno de los objetivos políticos. Pero tal como muestra la experiencia francesa del Sector y como empieza a vislumbrarse en España, las voces de la diversidad, las necesidades reales de las personas y de los grupos, violentan y chocan frontalmente en algunos casos con los objetivos políticos de las estructuras que fomentan la prevención. La prevención como bien de consumo puede ser uno de los principales instrumentos de control social. También la prevención como fomento de la diversidad puede constituirse en uno de los revulsivos sociales más incontrolados para las organizaciones que detentan el poder. El proceso en el cual el individuo y los grupos toman conciencia de poder participar en elegir la dirección de sus propios procesos, es una muy peligrosa arma arrojadiza que se vuelve contra los que quieren plantear muchos pequeños cambios para que nada importante cambie, y para que el control del cambio esté en sus manos. Este hecho resulta particularmente claro en experiencias como la chilena (22) en la cual la prevención ha jugado papeles decisivos en el cambio social.

Los psicólogos y los psiquiatras españoles, junto con otros profesionales se encuentran ante un campo prometedor. Pero es importante recordar que hay demasiadas cosas mezcladas en este tema como para creer que se puede ver con claridad donde necesariamente ha de pasar mucho tiempo antes de poder evaluar el significado de los distintos programas y planteamientos de intervención en salud mental y en la psicología comunitaria en general.

Hacer Psicología comunitaria significa ocuparse de un objeto distinto al de la Psicología individual. Los fenómenos de lo grupal, de los individuos como pertenecientes a productos de los grupos, de las organizaciones sociales, son el objeto de estudio de la Psicología comunitaria. Intervenir en esta área significa entender el complejo proceso de sobre determinaciones que supone la estructura de grupo. El grupo no es la suma de sus integrantes ni el análisis de sus interrelaciones. El grupo da la dimensión del sujeto, lo explica y proporciona también la posibilidad del cambio. El sujeto no puede cambiar de manera consistente al margen de los grupal (grupo real externo, lo grupal internalizado). Por ello hace psicohigiene es intervenir sobre lo grupal, y qué duda cabe que una de las estructuras grupales clave en el proceso del sujeto es la familia (5). La escuela es otra estructura de particular importancia. También las múltiples formaciones grupales que surgen en la comunidad, hasta las mismas instituciones comunitarias. Sobre todas ellas cabe hacer una intervención psicosocial que trate de recoger su dinámica natural, insertarse en ella, y modificarla desde la lectura grupal, posibilitando el aprendizaje-descubrimiento de nuevos lenguajes, conductas y vínculos. Una de las aportaciones cruciales en esta área es la de Pichón Riviere (16) que plantea las bases para una intervención operativa en psicología social.

De entre los múltiples acercamientos de la psicología a la comunidad he seleccionado algunas referencias que pueden servir de introducción para las personas interesadas. Es forzosamente una lista mínima y muy incompleta, a la que seguirán otras próximamente. Importa abrir la reflexión y el debate. Después habrá que relatar las experiencias.

Referencias y bibliografia

1.- APARICIO, V; LOPEZ, M; SANCHEZ, A.E. "Fundamentos, elementos y problemas de la psiquiatría comunitaria" En Clínica y Análisis Grupal nº 24. Madrid. 1980.

2.- BERKE, J. "Aquí no me tuve que volver loca" Madrid. Fundamentos. 1980.

3.- BERKE, J. "El caso de Peter y Susan: Un estudio sobre las múltiples intervenciones en una crisis, y el tratamiento de un episodio psicótico agudo". En Clínica y análisis Grupal nº 22. Madrid. 1980.

4.- BLEGER, J. "Psicohigiene y Psicología institucional". Buenos Aires. Paidos.

5.- CAPARROS, N. "Crisis de la familia". Madrid. Fundamentos (1973). 1977.

6.- CAPARROS, A. y CAPARROS, N. "Psicología de la liberación" Madrid. Fundamentos. 1976.

7.- CAPARROS, N; CABELLO, C; ALONSO, P. "La unidad de tratamiento de psicóticos: un proyecto de intervención con personas en crisis". En Clínica y Análisis Grupal nº 22. Madrid. 1980.

8.- COSTA, M. y LOPEZ, E. "La psicología comunitaria, un nuevo paradigma". En Papeles del Colegio nº 2. Madrid. Marzo 1982.

9.- ESCUDERO, C. "El equipo interdisciplinario". En Clínica y Análisis Grupal nº 29. Madrid. 1981.

10.- ESTERSON, A. "Crisis mental y psiquiatría". En Clínica y Análisis Grupal nº 2. Madrid. 1977.

11.- FORTI, L. (comp.). "La otra locura". Barcelona. 1976. Tusquets.

12.- GONZALEZ DE CHAVEZ, M. (Coord.). "La transformación de la Asistencia Psiquiátrica en España". Madrid. 1981. Mayoría.

13.- JERVIS, G. "La psiquiatría y sus cometidos prácticos hasta hoy". En Clínica y Análisis Grupal nº 28. Madrid. 1981.

14.- JONES, M. "Psiquiatría social". Buenos Aires. Escuela. 1966.

15.- OLABARRIA, B. y ESCUDERO, C. "Una aplicación de la psicoprofilaxis a la estomatología infantil". En Clínica y análisis Grupal nº 19. Madrid. 1979.

16.- PICHON RIVIERE, E. "Del psicoanálisis a la psicología social". 2 Vols. E. Aires. Ed. Gaterna. (Reeditado en varios volúmenes en Ed. Nueva Visión, S. Aires).

17.- POPPER, K. "El conocimiento objetivo". Complexe. Láusanne.

18.- POSER, E.G. "Strategies for the behavioural prevention" en The Behavioural management of anxiety, de pression and pain. Brunner Mazel. New York. 1976.

19.- RENDUELES, G. "Rehabilitación de enfermas psicóticas con larga estancia institucional en un hogar protegido". En Clínica y Análisis Grupal nº 8. Madrid. 1978.

20.- SEGURA, M. "Prevención y asistencia psicológicas". En Papeles del Colegio nº 0. Madrid. Julio 1981.

21.- SERVANTIE, A. "Lo normal y lo patológico". Madrid. Fundamentos.

22.- WEINSTEIN, L. "Salud mental y proceso de cambio". Buenos Aires. Ed. ECRO. 1976.

23.- WEINSTEIN, L. "Visión general de la salud mental poblacional". En Clínica y análisis Grupal nº 2. Madrid. 1977.

24.- WEINSTEIN, L. "Higiene mental poblacional". En Clínica y Análisis Grupal nº 5. Madrid. 1977.

25.- VARIOS. "Psicología y municipios". Dossier en Papeles del Colegio nº 1. Madrid. Diciembre 1981.

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